jueves, 27 de diciembre de 2012

78,2 Kg 27-DIC. METODO CIENTIFICO

Efectivamente, ayer realmente volví a comer exageradamente (aunque no tanto en cantidad como en alimentos con altísimo contenido calórico). Obviamente comí a rebosar, pero no de manera salvaje, y eso lo sé porque no me dolió la barriga.

Ayer cenamos con mi amigo Antonio y su mujer y con mi hermano Ricardo. Hice un montón de canapés con mi mujer, y además mis hijos y ella hicieron un montón de platos muy ricos y ¡muy calóricos!. Además de postre tomamos un riquísimo mouse de limón que obviamente también hizo mi mujer y turrones variados y muchos porque la sobremesa fue larga. También ginebra con tónica y mucho vino. Pero a mí lo que más me gustó fue una empanada de salmón con queso y no sé que más que hizo mi mujer y por arriba le echó azúcar y estaba super crujiente y muy rica. Y patés, sandwichón, jamón cocido relleno, etc, etc.

Ayer a la noche al acostarme pesé 79,2 Kg.

La velada, para mí, fue además de extraordinaria (la última vez que cené con Antonio y su mujer fue en su casa en Pamplona durante los Sanfermines de hace como mínimo 2 ó 3 años -cuando ganó la copa del mundo España, que lo celebramos en casa de María -una de sus muchas y encantadores amigos-.

Bueno, y fue extraordinaria, porque hablé de lo que quise con Antonio e Inma y con Ricardo y con mi mujer, sin ningún rollo raro y aceptando y riéndonos de todas las bromas y puntos de vista, y eso que en algún momento tocamos temas comprometidos, máxime teniendo en cuenta que yo discrepaba en temas médicos de su opinión (los 2 son médicos), pero ambos (y mi mujer y Ricardo) escuchaban atentos mis -cómo no- puntillosas y, bajo mi punto de vista, magníficas contribuciones para que la humanidad pueda disfrutar de una medicina más adecuada a nuestras necesidades de sanación.

Bien, que interesantísimo, pero seguramente todos los participantes en la velada (a excepción mía, por supuesto), son excesivamente reacios a reconocer mi contribución a la definición de medicina y a mi explicación relativa a que el hecho de que las más reputadas publicaciones del mundo -y a la vez independientes de los laboratorios- no dijesen absolutamente nada de los -según todos ellos, embaucador punto de vista y embaucadoras conclusiones del doctor Alberto Martí Bosch, del que hablé hace unos días en la entrada relativa al cáncer- nada quiere decir sobre la falsedad o veracidad de su teoría, sino que únicamente quiere decir que los más importantes médicos y autoridades mundiales -según un criterio de valoración científico y aceptado por todo el mundo serio- están de acuerdo y nada dicen de la teoría expuesta por ese señor de que la enfermedad de las células nace fuera de ellas, en el espacio existente entre las mismas y no en su interior.

Bueno, de eso hablaré en otro momento, pero lo cierto, es lo que les dije: que todos los premios nobel del mundo en un asunto concreto de su especialidad estén de acuerdo no quiere decir que sea cierto, sino únicamente que "todos los premios nobel del mundo están de acuerdo en un asunto concreto en el que todos ellos son especialistas". Nada más, pero tampoco nada menos.

La educación que reciben los jóvenes y las personas que quieren aprender es el pilar fundamental de cualquier sociedad y es lo que fija las bases de como se va a desarrollar el conocimiento futuro, pues todos los conocimientos que sigan descubriendo y añadiendo al conocimiento mundial que aportan los mejores profesionales y más reputados se va sustentando sobre lo que a su vez aprendieron cuando eran estudiantes y se va dejando de lado otros conocimientos que no les fueron impartidos nunca o que incluso fueron apartados simplemente por no ser científicos.

No sé si meterme en este rollo, porque no tengo tiempo para desarrollarlo hoy, porque tengo que llevar a mi hijo al fútbol dentro de un poquito, y además, si lo desarrollo con una cierta profundidad, igual me lleva 4 ó 5 horas que no me apetece utilizar en eso, máxime porque tengo que mirar un poco cómo se hace un modelo físico del sistema solar, para que todos los planetas giren en su órbita alrededor de un sol, que es el trabajo que a mi hijo y a 2 de sus amigos les puso el profesor de naturales y de plastica y quedé en que yo les ayundaría hoy a la tarde para que lo hagan. Pero yo además de hacerlo, quiero que aprendan y tengan una idea de lo que es el sistema solar con los planetas y las enormes distancias y enormes diferencias de tamaños entre unos planetas y otros y además que hay un mogollón de piedras y rocas y la repera de cosillas en el espacio además de los propios planetas (incluido basura espacial y la materia o energía obscura, aunque sobre esta última no se me ocurre nada para representarla en ese modelo para el cole, aunque bueno, de aquí a la tarde igual encuentro algo en internet que me parezca adecuado)

Bueno, en resumidas cuentas, que al igual que la materia-energía obscura (desconocida), el método científico concluye que debe existir debido a las mediciones que científicamente se hacen, pero no se sabe qué coño es ni mucho menos cómo actúa ni que implicaciones tiene en nosotros.

Bueno, y ese método científico, al igual que los medicamentos que compramos en las farmacias, nos dio tan enormes y buenísimos resultados para curar las enfermedades y para explicar los fenómenos físicos que ocurren en el universo conocido, que en todas las universidades y todos los hombres y mujeres sensatos fuimos dejando de lado las actividades curativas que durante miles de años fueron más o menos sanando a la humanidad (con sus limitados resultados) y dejamos absolutamente de lado cualquier criterio que se aparte del método científico para justificar fenómenos que observamos en la naturaleza física, psíquica y de cualquier otra índole. Queremos curar con las pastillas absolutamente todo y queremos explicar con el método científico absolutamente todo, ¡DESDE PEQUEÑITOS! y luego desde la universidad. ¿Cómo va a ser posible meter una pica en Flandes si no hay sitio para ella, pues está todo ocupado por los profesionales de reconocida reputación (según el conocimiento actual transmitido de unos a otros) que en la mayor parte de los casos son unos talibanes -y como tal intransigentes- con cualquier posibilidad que se aparte del método científico o de la medicina reconocida  por los señores que escriben en esos foros importantísimos y reputadísimos.

Argumentaba mi amigo (entre otras muchísimas cosas fruto de sus amplios conocimientos, pero conocimientos al fin y al cabo sustentados parte en su experiencia y otra parte en los conocimientos adquiridos primero en la facultad de medicina y otra parte en la literatura médica reconocida, y todos ellos según el mismo criterio) que los médicos que destacaban en la facultad no iba ninguno por el camino de las, según ellos "patrañas médicas" como la mayoría -o incluso toda esa "medicina alternativa"- sino que eran o cardiólogos, o especialistas de cualquier cosa o investigaban o trabajaban de médicos generales, pero en hospitales, centros de salud o cualquier otro sitio decente. Y no en consultas cutres y con ideas raras de la medicina.

Pero eso es cierto, porque todos somos profesionales: cada uno en lo suyo y todos, todos en conseguir dinero para ir tirando más o menos bien hasta fin de mes: eso es nuestro principal objetivo: obtener recursos de lo que conocemos para primero dar de comer a nuestros hijos y a nosotros mismos. Luego todo lo demás, incluido el placer de conocer la verdad, ayudar al prójimo, ganar una reputación, etc. Y los mejores (según el criterio aceptado por la sociedad o por las universidades, empresas, etc) tienen un camino fácil por la senda ya hecha y comunmente aceptada y en la que hay inmensamente más recursos, como es la senda oficial de la medicina o de cualquier otra cosa. Y teniendo los mejores ese camino tan allanado y lleno de privilegios ¿cómo se van a meter por un camino incierto lleno de trampas y de peligros? ¡Tontos serían!.

Osea, que los mejores va a elegir invariablemente el camino socialmente correcto, porque les será muchísimo más fácil y tendrán ya dese el principio un prestigio y una facilidad enorme para andarlo. Por eso yo les digo siemrpe a mis hijos: para vosotros, que vivís en una sociedad ordenada, y que nunca robásteis ni anduvísteis con droga ni con trapicheos, os aconsejo que el modo futuro de vida que elijáis siga por la senda que ya conocéis y en la que os movéis muy bien. Es preferible que avancéis por este camino, en el que ya tenéiis experiencia y en el que el resto de la sociedad os va a apoyar, y en el que sois muy buenos, que elegir un camino, por ejemplo de anarquista, ladrón, asesino, drogadicto o cualquier otro camino que se aparte de lo llevais mamado desde que nacísteis y en el que os mostráis seguros. Otra cosa sería que no pudiéseis adaptaros a la sociedad, es decir que desde pequeños fueseis unos inadaptados -y vuestros padres y profesores no pudieron o no quisieron hacer nada por vosotros para mostraros las bondades de la sociedad en la que vivís y las ventajas de continuar dentro de un camino fácil y ordenado- Entonces seguro que os será más conveniente elegir otro camino, para probar si en ese otro entorno sois alguien. Di tú, que si es al margen de la sociedad, vais a tener muchísimas más dificultades para seguir adelante y probablemente moriréis más jóvenes y con mayores sinsabores, aunque es posible que los premios que de vez en cuando obtengáis os llenen lo suficiente.

Los que se apartan del método científico son unos parias, unos inadaptados y unas personas con unas posibilidades mínimas de llevar a cabo avances en su campo, precisamente por eso: por apartarse de lo admitido por los sensatos de la sociedad.

Los que proponen una medicina alternativa a la actualmente reconocida por las facultades -y por las maravillosas multinacionales- también tienen un camino complicadísimo para salir adelante, máxime porque al no estar admitida y no estar regulada en su mayor parte, es un lugar enormemente accesible a auténticos impostores y buscavidas que, aprovechándose de ese vacío legal y de la buena fe de las personas que tienen problemas graves, con su verborrea o su capacidad de encantar serpientes con la palabra hablada pueden obtener unas perras (o muchísimo dinero) a costa de explotar sus habilidades dialécticas y de inteligenica emocional, a costa de personas que les dieron su confianza a estos embaucadores. Porque ¿donde van a estar los embaucadores inteligentes? Pues donde les resulte fácil aprovecharse de los demás y ¿qué mejor sitio que en esas medicinas alternativas y en esas actividades no científicas?

Pero nosotros somos inteligentes, y debemos saber que no todo es como nos lo cuentan: ni los buenos son buenos en todo. Ni los malos son malos en todo.

Besitos a todo el mundo.


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