miércoles, 7 de noviembre de 2012

76,9 Kg 7-NOV

Tendré que ponerme serio: habrá que pasar 3 ó 4 días comiendo únicamente proteínas como dice Dukan en su dieta de ataque. Quiero llegar a los 75 y nada, que por unas cosas u otras no doy llegado.

De todas maneras hoy me van a cocer unas castañas enormes que nos regaló mi cuñada María y no creo que elija hoy para empezar esa dieta de ataque de 3 ó 4 días. Pero tengo que hacerlo, porque ya llevo un mes en 77 kilos con diversos altibajos.

Y tengo que poner mucho más en práctica el pesarme según llego a casa y en función de lo que pese, comer unas cosas u otras, o incluso no cenar nada, salvo el tazón de leche-agua con cacaco y sacarina muy calentito.

Ayer, al medio día comí pollo asado con patatas, cebolla y pimiento muy doraditos en el horno, que estaba delicioso y comí mucho y tomé 2 ó 3 tazones de mouse de limón también riquísimo, luego también tomé fruta a media tarde. O sea, que así no puedo bajar esos 300 ó 400 grs que preciso bajar cada día para llegar en un plazo corto a los 75. Ahora escribiéndolo, no estuvo nada mal que haya pasado de 77,1 a 76,9 habiendo comido todo eso.

Veremos.

martes, 6 de noviembre de 2012

77,1 Kg 6-NOV

Pues seguimos en 77 kilos.

El pesarme al llegar a casa a la noche, cuando me quito la ropa de calle y me pongo el pijama es el momento idóneo para comprobar lo que peso y fijarme un objetivo a muy corto plazo (un par de horas después), lo que me ayuda a decidir no comer casi nada o a tomar un tazón de leche-agua con cacao y nada más o con salvado de avena, o con pan. Ayer, sin embargo, me tomé un tazón lleno de pan. Imagino que habrá sido eso lo que no me permitió bajar hoy de los 77 kilos.

Si me peso al llegar a casa, es para actuar en las siguientes horas, comiendo más o menos según lo que me fije, así que debo tener siempre en cuenta eso y actuar conforme al objetivo que me plantee para el día siguiente. Lo escribo aquí para no olvidarlo y, lo que es más importante, no obviarlo, pues es muy importante, ya que se puede actuar fenomenal, porque poco después uno se va para cama, y ahí aunque haya comido poco, no se entera, porque al estar dormido no se tiene hambre ninguna. Es precisamente en el espacio temporal entre que se llega a casa y se acuesta uno cuando más fácil me resulta a mi actuar para controlar mi peso, llevándolo a los kilos que quiero. No debo olvidarlo.

lunes, 5 de noviembre de 2012

77 Kg 5-NOV

Parece que vuelvo poco a poco a corregir los excesos de este puente.

Al medio día comeré caldo con algo de carne salada y por la noche tomaré leche (mezclada con agua) con pan y cacao y sacarina.
Mañana espero estar entre 76,5 y 76 Kgs.

domingo, 4 de noviembre de 2012

77,5 Kg 4-NOV. contestación a UN SEGUIDOR

Vamos, que la predicción que hice ayer a la mañana de que hoy iba a pesar 76 kilos o menos, la pulvericé.

Es que al final ayer comí de todo, pero muy especialmente la piel y la grasa del jamón asado, junto a castañas y un montón de hidratos de carbono. O sea, uní un montón de grasas con un montón e hidratos de carbono, y así logré aprovechar toda esa grasa e incorporarla a mi cuerpo. De hecho a la mañana comencé comiendo un trozo grande (casi 1/2 kilo) de un bizcocho holandés muy rico que había traído mi amiga María. Luego continúe el día en consonancia con el comienzo, pero añadiendo montones y montones de grasa.

Bueno y hoy (ahora estoy escribiendo a las 21:59) no hice nada para cambiarlo, sino que continué en una línea idéntica, y además le metí muchas castañas que comí en casa de mi cuñada, junto con vino, bastante fruta y abundante pan.

Luego a la noche no he comido nada y me acostaré sin comer nada más. Me pesé hace un momento y pesaba 79,8 kilos. Espero pesar 79,5 kilos al acostarme a las 00:00 y mañana a la mañana deseo quedarme por debajo de los 78 kilos, pero no se si será así. Mañana toca controlarse desde primera hora.

También recibí hoy una respuesta a un comentario bastante malicioso que le envié a alguien que me dijo que seguía mi blog y que voy a reproducir (tanto mi comentario como la contestación) y seguidamente trataré de justificar mi actuación.

Mi seguidor, escribió al tercer día de seguir lo que yo le explicaba, lo siguiente:


martes 30 de octubre de 2012

105.0

Hola!

Ayer por la noche pesaba 105.5 y hoy por al levantarme 105.0. No va tan mal. Bueno, podría ir mejor, pero... Qué se le va a hacer! Quedarme en esta línea el resto de este año es suficiente. Al llegar a casa voy a pesarme, digo yo que pesaré unos 105.6 o algo así.

Un saludo!





Y yo ese mismo día le escribí, apoyándole, lo siguiente:


  1. Debes pesarte 3 veces al día, escribir por qué crees que pesas lo que pesas en cada control, lo que crees que vas a pesar en el siguiente control y lo que vas a comer y el ejercicio que vas a hacer.

    Si no lo haces así, no estás siguiendo de manera correcta el método con el que te comprometiste y la asignatura más importante ni siquiera la prepararás.

    Sé valiente y tenaz en lo que te cuesta, no sólo en lo que no te cuesta. Y ánimo, que sólo es comenzar a andar con un método, para lograr llegar al objetivo previsto.

    Animo, amigo. Sé que si te esfuerzas en seguir el método, lo vas a lograr sobradamente, y lo sé por mi propia experiencia.



    Y 4 días después, al ver que mi lector no había continuado con las 
    directrices que le dí (y pretendiendo ser el eminente profesor gurú 
    del adelagazamiento) le escribí con ganas de hacerlo reaccionar y 
    con muy mala leche (si no se hace así no se suele reaccionar), 
    lo siguiente:



  2. Amigo: creo que me equivoqué contigo. Si al final no eres capaz de continuar con tu compromiso para conmigo y para con este blog, no lo hagas. Borra el blog, esconde la cabeza y el fracaso. De todas maneras, si haces esto no estarás aprendiendo a superar dificultades, sino a esconderte de ellas. Son 2 maneras muy distintas de enfrentarte a los conflictos que a lo largo de los años te deparará tu camino por la vida.

    Deseo que te formes de manera adecuada, al igual que seguro que lo desean tus padres, por eso estás estudiando una carrera y por eso seguramente tendrás su apoyo, pero sólo si tú trabajas para ti, si te esfuerzas y aprovechas los recursos que se te ofrecen.

    Por ello, y al igual que tus padres seguramente te ayudan en tus esfuerzos de aprendizaje intelectual mientras no despilfarres los recursos que te dan, yo sólo te ayudaré en adelgazar mientras lo aproveches. Por ello, y aunque no te conozco, si vas a esconder la cabeza en el conflicto de adelgazar debes dejar de visitar mi blog de wloton, pues principalmente lo estoy haciendo para mostrarte a ti (y a otras personas que también están gordas) que es muy fácil controlar el peso si se inicia el camino y se dan los primeros pasos con tesón.

    No lo visites, pues ya no será para tí: no es para cobardes

    Hagas lo que hagas tendrás mi apoyo, pero como puedes percibir: no me gusta tirar las cosas y tampoco derramar en terreno yermo mis palabras.

    Un saludo, con todo mi afecto.


Y él, mostrando su inteligencia y su malestar con mi comentario (y también su orgullo y su deseo de mantenerse firme en lo que él decidió, pero actuando como él quiere y no como yo le digo) escribió:



domingo 4 de noviembre


Me disculparía por no haber actualizado, pero creo que paso. Después de leer un comentario que, con toda la buena intención del mundo, no pudo dejar de hacerme sentir mal, no quiero disculparme. Esta semana me he estado acostando tarde, tardísimo. Responsabilidades de un estudiante y todo lo que vosotros queráis, pero si no duermo un mínimo de seis horas no soy persona. Y esta semana no he sido persona durante un par de días.

Supongo que ahora, wloton, dirás: "Actualizar esto es más importante que dormir". Yo no lo creo así. Estoy con exámenes y la vida diaria también es importante. Si no duermo, o descanso, o desconecto, un mínimo diario, al día siguiente no rindo en la facultad ni con mis amigos.

No borraré el blog, pero no tengo tiempo de actualizarlo tres veces al día. Quizás dos, una en clase y otra en otro punto de la tarde. Pero tres... No tengo tiempo. Ya me levanto muy temprano y no me voy a levantar antes porque tú lo quieras. Quizás, wloton, no pensaste que había sido una semana horrorosa, sobre todo a partir del miércoles. Que, casualmente, es cuando dejé de escribir. Quizás, wloton, no pensaste que ahora estoy mejor, que ayer tuve una fiesta y disfruté en ella, y que hoy, domingo por la mañana, es la primera vez que tengo tiempo para mí. Quizás, sólo quizás.

Quizás mis padres están orgullosos de mí, viendo lo mucho que me esfuerzo y todos los amigos y amigas que tengo. Quizás ellos entenderán que no tuve tiempo. Que ellos son los que me dicen que tengo que dormir más. Quizás es que ni siquiera he tenido tiempo para ir a caminar. Sólo quizás.

Hablando de caminar. Por la tarde noche hace mucho frío. Y, a medida que los minutos pasan, la temperatura baja. Pero baja mucho. Llegamos a estar a 1 grado, y en quince días estaremos por la mañana y por la noche a bajo 0. No apetece mucho caminar en esas circunstancias, verdad?

Esconde la cabeza? Esconde el fracaso? No wloton, no la esconderé. Soy lo suficientemente orgulloso para continuar escribiendo este blog aunque acabe dormido en la clase de griego, o en la de latín. Dificultades? Yo no considero mi peso una dificultad. En serio, ayer fui a una fiesta y recibí muchas miradas apreciativas (y eso que iba con vaqueros y camiseta). La verdad, eso siempre me sube el ego.


Desayuné hace un rato, por lo que no me voy a pesar ahora. Me pesaré por la noche y escribiré de nuevo ahí. Seguiré visitándote, wloton, pero en secreto, ya que no me quieres ahí. No soy cobarde, de hecho me considero bastante valiente. Pero también orgulloso. No tuviste en cuenta las circunstancias que pudieron haberme rodeado antes de dejar ese comentario. Así que, con gran pesar, me despido cordialmente. Seguiré leyéndote, no te preocupes. Comentaré cuando tenga "permitido" hacerlo de nuevo.

Un abrazo muy fuerte para todos. Sí, wloton, también para ti. Gracias por el comentario, de todas formas. Sé que lo hiciste con buena intención.




El comentario dejado por, espero que todavía mi seguidor, muestra a una persona segura de si misma y que no comulga con ruedas de molino, sin embargo todavía inexperto, aunque con un enorme potencial para distinguir y aprovechar oportunidades en las dificultades. En su comentario se ve que no le apetece mucho caminar y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (en este caso que hace frío), entiendo que deja claro que no va a caminar (y supongo que también aprovechará para no hacer ejercicio de ningún otro tipo). Bien, eso no es malo ni bueno, porque uno se mantiene si gasta tanta energía como la que aprovecha (adelgaza si gasta más y engorda si gasta menos de la que aprovecha). Obviamente para compensar un menor gasto de energía, debe aprovecharse también menos energía, o sea, que se debe comer alimentos que liberen menos calorías al día y ya está.

El caso es saber que se debe poner solución inmediata a los excesos (y eso se logra controlando el peso cuantas más veces mejor, porque así se puede poner remedio de manera inmediata y por tanto se logra que la desviación del peso no vaya a más).

Sí, yo creo que para aprobar una asignatura se debe trabajar dicha asignatura y hacer todos los ejercicios y para sacar un 10 en esa asignatura, se debe trabajar mucho más, sin descuidos y estando muy pendiente de ella en todo momento. Con el peso debería ser igual si se le da el tratamiento de una asignatura. Estar pendiente de él y actuar para corregir de manera inmediata las desviaciones que vayan apareciendo (luego lo de escribirlo en un blog, predecir lo que se va a pesar, lo que se va a comer o cualquier otra tontería de esas sólo sirve para hacer más fácil el actuar sobre tu propio peso y lograr mantenerte o bajarlo, nada más que para eso, por lo tanto es un método para lograrlo, pero no es el objetivo, pues éste es ACTUAR DE MANERA INMEDIATA SOBRE LAS DESVIACIONES, para lograr que éstas no se conviertan en habituales y te lleven a engordar más y más  y más. El método que sigas para lograrlo es lo de menos. Lo que yo propugno es uno que a mi me parece que debe dar resultado y que además me parece muy fácil de seguir una vez que se den los primeros pasos de manera constante (aunque inicialmente no se obtengan los resultados deseados o incluso se gane mucho peso).

Por favor, que mi seguidor, siga siendo mi seguidor y que siga poniendo algún comentario en este blog (pues si me quedo sin ese seguidor, me quedo sin lectores) y también le deseo que tenga fuerza para lograr sus objetivos (los que se ponga) y que lo haga según su propio método y no sobre el propugnado por este charlatán a quien tan fácil le resulta soltar rollos muchas veces infumables. Y tambié le deseo toda la suerte del mundo en su estudios y que traiga de su Facultad y de la Universidad los tesoros que sin duda le deben estar apareciendo día a día gracias a su estupenda convivencia que por su empatía e inteligencia seguro que está logrando de sus amigos y profesores.

Mañana más.

sábado, 3 de noviembre de 2012

75,7 kg 3 NOV. Políticos y BASURA


Bueno, hoy pesé 75,7. Ayer no comí prácticamente nada, salvo leche con pan a la mañana y a la noche (y cereales con chocolate), pero es que antes de ayer me pasé mucho en la comida familiar (éramos 18) y comí jamón asado y postres a reventar, además de bastante, bastante alcohol. Al acostarme pesaba 79,6 kg. Pasé una noche fatal (como no las tengo pasado desde hace muchísimo tiempo), en el baño la mayor parte del tiempo y al levantarme pesaba 76,5 kgs, luego estuve todo el día mal del estómago.

Bueno, hoy imagino que comeré jamón asado, cocido y caldo, o sea, comida bastante contundente, aunque no beberé nada de alcohol y la cena la haré muy ligerita. Espero pesar a la noche 77 kg y al levantarme estar por debajo de los 76.

En la comilona me quedé muy gratamente sorprendido de lo que había adelgazado mi amiga Carol: ella adelgazó 9 kilos en aproximadamente un par de meses, pero lo hizo de otra manera (según su marido, y supongo que ella también, más adecuada que la mía porque va a un dietista que es quien le guía en su proceso de adelgazamiento). La verdad es que sus resultados parecen igual de estupendos que los míos y supongo que su organismo no sufrirá más carencias que el mío, por seguirlo con un profesional que se supone que vela porque la alimentación sea la que precisa el organismo tanto humano como humana.

De hecho, mi cuñado Roberto insistió en que la forma que tuve yo de adelgazar podía ser muy perjudicial para mí porque no me estaba alimentando correctamente. Sin embargo, aunque comparto parte de su razonamiento en que no me alimento correctamente, debo decir que creo que ni él ni el 99% de la población del mundo desarrollado se alimenta correctamente, y es más, creo que el tiempo que llevo con mi recién estrenada forma de alimentarme es muchísimo mejor que la que llevaba con anterioridad y muchísimo mejor que la que llevan las personas que compran pizzas, croquetas, precocinados, colacao, salsas, galletas, pan, fiambres, hamburguesas, harinas, coca colas, cervezas, postres preparados y potitos para bebés, pues todo eso que se compra en los supermercados a precios muy baratos el kilogramo son productos muy refinados y muy azucarados, que están bombardeando nuestro organismo día tras día, y varias veces al día, sin ningún descanso, creándonos adicción a los fiambres, a los postres, a los potitos, a las croquetas y a cualquier cosa que se pueda vender envasada, porque su negocio es vender cuanto más mejor, y para ello le meten todos los mejunjes permitidos por ley que hacen más rico y más apetecible la repetición de comer y comer esos productos, ya no por hambre, sino por placer.

El consumo de cualquier familia en alimentación es la parte más importante de sus gastos corrientes, descontado el gasto de la vivienda, y que se hace todos los días. Las grandes empresas multinacionales que copan el mercado de la alimentación preparada (casi toda la que se anuncia y promociona de miles de maneras) lo saben e incrementan sus ingresos haciendo que comamos los productos más baratos (y con muy mala calidad alimentaria) que incluso los animales desecharían, pero que sin embargo nos ponen tan bonitos en todos los lineales de los supermercados.

Eso sí que es alimentarse fatal, y encima, al desayunar, comer , los niños incluso merendar (ya no sólo a la tarde, sino también en el recreo de la mañana) y luego cenar la misma porquería preparada para que nos guste y cree adicción de gastar más y más en esa comida de última categoría nutritiva y super calórica, que lo único que hace es fastidiarnos y encima sin tregua, pues ¿quién aconseja ayunar por ejemplo un día a la semana? Creo que eso sería estupendo, pues por lo menos se le daría descanso al cuerpo de toda esa metralla. Igualmente sería muy beneficioso pasar algún día sin comer esos alimentos hipercalóricos y extrahiper refinados (ojo: las empresas, que son muy listas, les quitan todo lo que nutritivamente vale no para tirarlo, sino para sacarle más rendimiento en prepararlo para luego venderlo en aportes vitamínicos o proteínicos extra, que se venden a precio de oro el kilogramo, no como se venden los alimentos-basura preparados que compramos casi regalados en los supermercados y que tantísimo nos hizo engordar a todos en los últimos 50 años y tantas antiácidos, y medicinas de todo tipo nos hizo comprar (obviamente, de alguna manera los fabricantes de comida-basura que perjudica nuestro cuerpo, también son accionistas y propietarios de las otras fábricas de alimentos especiales: las medicinas, que nos van a permitir recuperarnos con el fin de seguir comiendo lo que nos fastidió y así les damos dinero primero por la basura-comida y luego por la medicina para curar y poder seguir comiendo durante muchos años la misma basura-comida).

Y muchos dietistas son profesionales como la misma copa de un pino y tan profesionales como lo son otros muchos profesionales (abogados, albañiles, médicos, notarios, políticos y todo quisque) que es muy profesional para seguir cobrando mes a mes y que nadie le quite ni un céntimo a él, pero el hacer las cosas bien es lo de menos e incluso prohibido si ello implicase hacer algo que le perjudicase en sus propios beneficios, como sería el caso de  prescribir remedios baratos y caseros en vez de muy beneficiosos medicamentos y complementos de todo tipo (beneficiosos para sus fabricantes y para los perros profesionales sometidos a esos poderes que siempre redundan en su beneficio)

Obviamente no digo que Dukan ni Montignac sean mejores, de hecho parece que buscan igualmente el beneficio, pero de otra manera: vendiendo salvado de avena o lo que sea. Claro que van en una menor escala, aunque con ansias de comerse el mundo a costa de sus crédulos seguidores. Sin embargo sus aportes son positivos porque nos permite a los sufridores abrir los ojos y contemplar otras posibilidades. Luego nos toca pensar a nosotros y hacer. No dejarnos llevar (aunque es más cómodo) por todos los listillos que hacen y deshacen con nuestra mente, nuestra alimentación y nuestro cuerpo lo que les da la real gana.

Estamos cansados, incluso (o sobre todo) para pensar y para analizar con un interés mínimamente crítico lo que las instituciones, los poderosos y poderosillos e incluso nuestros padres nos dicen honesta o traidoramente, porque no queremos esforzarnos en sacar nuestras propias conclusiones para poder echar la culpa a otros en caso de que las cosas vayan mal (como nos van últimamente a casi todos). Es un mecanismo de supervivencia moral, porque si nos diésemos cuenta de lo manipulables, pusilánimes y cretinos que somos, muchos nos suicidaríamos.

Bueno, volviendo al rollo de la comida: Se debe fomentar una comida más natural, con muchas verduras y frutas de temporada, carne y pescado, callos, fabada, guisos, caldo, sopa (no preparada), y pan normal y corriente (mejor integral, que tiene todo el poder alimenticio). Con eso también se va a comer menos (no estaremos metiendo en el cuerpo esos productos raros que potencian el sabor, el color, el olor y todo lo potenciable para hacerlo más atractivo a nuestro gusto y provocar que lo comamos y sigamos comiéndolo por puro placer (¡cuánto saben los de las multinacionales! Y ¡qué estúpidos somos nosotros que nos dejamos engañar como los niños pequeños con un caramelito que sabe bien!)

Bueno, que estoy seguro al 100% que mis niveles de cosas en la sangre que objetivamente podrían servir para comparar si me alimento bien o no, no van a ser peores que los de la inmensa mayoría de comedores de productos preparados de los supermercados, sino mucho mejores, y que por supuesto no tendré más carencias que ellos.

El caso es aguantar con un sistema de alimentación que le de un poco la espalda a lo que nos están bombardeando continuamente de mala fe las multinacionales, con el permiso político de todos los gobiernos que les importa un carajo que nos revienten (ya no sólo económica y financieramente, sino también alimentariamente) con tal de seguir sirviendo los intereses de los poderosos que alimentan a esos ditritus humanos que son la inmensa mayoría de los políticos que tenemos, que en vez de mirar para nuestro bienestar, miran para el suyo propio favoreciendo a los que tienen el poder.

Siempre fue así: el mezquino, falso, cobarde, inútil y con una moralidad nula se pone de lado del poder y se doblega y hace todo lo que éste le señala, perjudicando incluso a sus hermanos y a su propia madre con tal de obtener el premio del poderoso. Sólo lloran y piden perdón cuando el hermano se revela y le da dos ostias, y ahí dice que no es culpa suya, sino del sistema, de los bancos o de la madre que lo parió. Los políticos que tenemos es la última mierda en la escala humana: lo peor que tenemos porque no dudan en darnos lo peor y quitarnos las entrañas dando una imagen de buena gente y que se preocupan por nosotros cuando solo son unos rastreros que sólo se ocupan de su bienestar y, lógicamente, del bienestar de los que tienen más poder que ellos. Sin embargo, y gracias a Dios habrá algunas excepciones en los políticos, pero pocas.

¡Qué rollazo, ni yo mismo al volver a leerlo (de las pocas veces que leo algo que escribo en este blog) soy capaz de tragarlo!. Lo mejor: tirarlo a la basura con el resto de la super-beneficiosa comida que compramos en los super.