Ayer comí lo que él dice en su dieta de ataque: todo lo que es eminentemente proteinas o que por lo menos es 0% en grasas y nada de fruta ni cosas que sean mayoritariamente hidratos de carbono.
Desayuné la infusión de te-tomillo-gotas de alcachofa, aunque no se si tendré que evitarla, pues mi mujer me dijo que le olía fatal y que creía que era el tomillo. A mi no me huele a nada, pero tampoco me olía a nada cuando yo comía ajos y al resto del mundo mundial sí le olía a ajo y no les resultaba agradable. Ella me dice que ocurre como con el ajo, aunque su olor es distinto. Bueno, ya veremos.
Después comí a lo largo del día diversos trozos de lomo, por cierto ibérico, que había traido el padrino y que ya casi lo terminé (cortaba trozos muy gruesos, de 1 centímetro o más). También uno o dos calamares a la plancha, una rodaja de salmón también a la plancha, 4 ó 5 yogures de sabores 0% grasa, otro yogur de 500 grs también 0%, más o menos un litro de cocacola 0%, ah! y ¡me pasé: 5 huevos cocidos!. Los huevos es que los puse a cocer y me olvidé de ellos, así que cuando oí desde el salón como pequeñas explosiones, fui corriendo a la cocina y ví que habían explotado casi todos y estaban salpicados por toda la cocina, así que en vez de tirarlos fui recogiendo los trozos, quitándoles las cáscaras y echándoles sal y pimienta y comiéndomelos. Estuvo divertido, pues estaban mis hijos y un amigo de ellos, delante.
Por supuesto no comí ningún dulce de navidad, aunque sí un par de gelatinas de sabores y a la noche otra infusión con lo mismo.
Y ayer me pesé en varias ocasiones: la primera había sido poco después de las 6:30 y pesé los 75,9 kgs, pero 3 horas después, al levantarme, pesé 75,6 kgs. Luego volví a pesarme a las 20:00 y pesé 76,5 kgs (en ese momento pensé que no iba a llegar a los 73 kilos para el primero de enero de 2013), sin embargo al acostarme a las 00:30 pesé 75,4 kilos, así que calculé que hoy a la mañana estaría con 74,8 ó 74,9, sin embargo, ¡sorpresa!, ahora mismo acabo de pesarme y son 74,3 kilos.
Posiblemente llegaría a 73 kilos el 1 de enero de 2013 si fuese pasado mañana, como pensé ayer al hacer mis previsones (le ponía un día de más a este año), pero hoy es fin de año (ACABO DE DESCUBRILO), pero como estoy eufórico con el peso de 74,3 me siento (en estos momentos) capaz de hacer una dieta drástica hoy para mañana llegar a 73 kilos (tal vez no sea a primera hora de la mañana, pero a lo largo del día seguro que puedo y además me lo pondré como objetivo inmediato).
¿Que mañana es Fin de Año? Sí, ya se que es fin de año, pero el día de mi santo (san José) y que cuando era pequeño era el principal día que celebrábamos en mi casa, cuando fui a estudiar primer año de carrera lo pasé íntegramente estudiando: recuerdo que fue el día que más había estudiado en toda mi vida: prácticamente 20 ó 22 horas, pues estaba lejos de mi casa y debía tener un examen muy complicado, seguramente de álgebra. Pues hoy espero que sea algo similar: siempre trato (aunque ahora se ve que me voy haciendo mayor y que voy perdiendo facultades), decía que siempre trato de buscar ventajas a las dificultades y problemas, para que lo malo que produjeron a la larga se convierta gracias a ello en cosa buena. Hoy me quedaré en casa, y además me quedaré solo, y podré llegar a los 73 kilos a lo largo del día de mañana. Si fuese a celebrar el Fin de Año, por ejemplo con mis padres o con cualquier otra persona seguro que tomaría dulces, y al menos uvas (que pro cierto, están prohibidas por Dukan). Así estando yo solo, puedo tomarlas o no tomarlas y de eso estoy seguro que no las voy a tomar porque no las tengo y no las voy a comprar.
Bueno, mañana a la mañana sabré si hoy hice lo que tenía previsto. También trataré de andar al menos una hora seguida, para intentar llegar a los 73 kilos.
Mañana veremos.
Ah, por cierto, hoy debió ser el primer día que vuelvo a leer lo que escribo según lo escribo y ante la pregunta que hice antes de ¿Que mañana es Fin de Año?, pues voy a tratar de dar algunas respuestas, pero cambiando el acento y poniendo
¿Qué es Fin de Año?
Pues Fin de Año es un día que por distintas convenciones sociales nos vemos obligados a pasar de una manera determinada y con un grupo de gente determinado. Eso en sí mismo no es malo ni bueno, sino algo neutro, como casi todas las cosas que nos ocurren. Luego será bueno o malo según las circunstancias que rodeen a ese compromiso.
Así, si ese compromiso de convivencia se hace con personas que tú aprecias y que ellos te aprecian, será un día festivo, es decir de fiesta de verdad. Sin embargo si en la celebración hay personas con las que no te llevas bien, y sobre todo si existen personas que están dispuestas a saltar o a hacer reproches más o menos velados y más o menos en voz alta y clara contra algunos de los comensales o, lo que es peor con voz ni suficientemente alta ni suficientemente baja, sino con una voz que de la impresión que se quiere cuchichear con unos pero que sin embargo se desea que se oiga por otros (como quien no quiere la cosa), entonces es mejor evitarla, salvo que por convenciones sociales, o por no enfrentarte a la pareja se haga conveniente ir, pues en peores sitios tendremos que estar, y al menos si lo tomas con optimismo y entusiasmo alegrarás a tu pareja, a tus hijos y a los participantes que te quieran, y además fastidiarás al que no le guste verte bien con tu familia, con tu mujer y con quien te aprecia.
Es decir, que a los compromisos sociales que no te gustan o que preferirías evitar, deberías no sólo no evitarlos sino participar con alegría en ellos, siempre y cuando tu pareja o tus hijos, o personas a las que aprecias quieran que vayas (obviamente si prefieren que te quedes, no debes ir, por muy ventajosa que estimases tú tu presencia en esa celebración), pues yendo alegre, participativo y contento complaces no solo a tu pareja o hijos, sino también a los partícipes que estimen tu presencia y además las manifestaciones de cariño y atenciones que prestes a quienes te quieren molestará a quien te odia, es decir: con una única actuación -si sabes comportarte- estás matando 2 pájaros (o más) de un solo tiro.
Así que los que odiáis ir a la cena de Fin de Año con la familia porque asisten algunos o algunas (según tú, envidiosillas o envidiosillos) que prefieren verte a ti y a quienes quieres mal antes que bien, no dejes de ir si con ello contentas a quienes bien te quieren, y además vete transmitiendo alegría y felicidad, porque eso hará pasar un mal día al que no te quiere. Ojo! que otras veces eres tú el envidiosillo de turno -siempre según los otros-, o eres el tontaina que sólo va a fastidiar, o incluso algo peor -todo ello según los otros, que obviamente no tienen tu sagacidad para discernir las tonterías de las ingeniosidades, porque eso es un don que el Creador, por supuesto, solo te dio a ti, ¡faltaría más!- así que no seas demasiado severo con las críticas de los demás, porque las guerras comienzan con una tontería y luego hay un mogollón de cadáveres y muchos de ellos colaterales, que no lo comieron ni lo bebieron).
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Tolerante, tolerante y tranquilo ,¡ah! y cuando estés en un lugar hostil o que no es tu casa, sigue el refrán que dice "donde fueres haz lo que vieres". Así te evitarás más problemas.
Feliz Año Nuevo a todos y todas, envidiosillos y envidiosillas del mundo (todos vosotros, que yo, por supuesto, NO)!
Bueno, me estuve haciendo el remolón antes de levantarme para que pasase el tiempo sin desayunar y así poder pesar algo menos, y ¡carambas sidio resultado! A las 11:30 pesé 73,8 Kg.
Obviamente, con ese peso, encontré motivos clarísimos para desayunar sólo la infusión dichosa y luego a las 15:00 les hice la comida a mis hijos y yo no comí absolutamente nada, salvo el tazón de leche-agua-sacarina-cacao-levadura de cerveza. Ahora son las 17:20 y dentro de un rato se irá mi mujer y mis hijos a la cena de Fin de Año, y yo, claro ¿cómo voy a ir?, Nada, uno que tiene una fuerza de voluntad de un león cavernario, se queda como Dios manda, máxime cuando tiene todo ventajas y ningún inconveniente, una vez que mis hijos entendieron lo que mi mujer y yo habíamos acordado de mutuo acuerdo para este Fin de Año.
COMUNICACION, COMUNICACIÓN Y COMUNICACIÓN
Lo importante es la comunicación: lo más importante del mundo mundial. Sin comunicación vienen las desgracias. Si hay comunicación, de cualquier desgracia se puede salir si hay interés o respeto o cariño o, por supuesto amor. Pero si no hay comunicación, puede haber todo lo demás, que no se va a solucionar nada: es imposible. Los humanos somos eminentemente comunicación (ojo: no sólo hablada, pues los gestos, formas de mirar, comportarse, son también comunicación y muy importante, aunque claro, más difícil de entender que las palabra hablada, salvo para Ayla, que conoce muy bien el lenguaje de los signos, aunque (tal vez por afectarle directamente) no quiere conocer los signos que le envía constantemente Jondalar.
Uy, como desvarío. Que con COMUNICACIÓN ADECUADA, TODO, TODO, TODO TIENE UNA SOLUCIÓN (bueno hace falta no dramatizar tonterías, y entre esas tonterías está -¿por qué no?- la propia muerte). Si lo peor que le puede pasar a uno es la propia muerte y esto es un suceso que no es digno de ser dramatizado, ¿cómo vamos a dramatizar por otras cosas de menor rango?
NO DRAMATIZAR NUNCA y COMUNICAR, COMUNICAR Y COMUNICAR.
Feliz año