Hoy pesé 78,2
Desayuné leche con la levadura de cerveza y con salvado de avena.
Al medio día comí un bistec de ternera y otro de pollo con ketchup, varios palitos de cangrejo y dos trocitos de empanada. De postre tomé una tarrina de esto medio sólido que le das un golpecito con el dedo y vibra y que le das la vuelta y no cae (ahora no me acuerdo como se llama), además de 1/2 kg de queso batido con sacarina y cacao. Y luego vino el padrino y trajo unos pastelillos. Tomé 1 de chocolate y uno de milhojas.
Luego en el resto del día no tomé nada, salvo fruta: fui a casa de mi padre y allí comí una manzana directamente del árbol, 3 naranjas (también del árbol), un montón de melocotones pequeños (también cogidos del árbol) y una barbaridad de higos maduros (cogidos directamente del árbol). También tomé 2 tomates directos de la huerta.
Al llegar a casa a la noche comí una pera con pan de bolla y luego hice un gran tazón de nescafé en agua hirviendo (parte del cual se me cayó en el sofá y en mi camisa y pantalón) lleno de pan de bolla a rebosar.
Los 2 pasteles del medio día fueron a mayores, al igual que los 2 tomates. La barbaridad de fruta y el pan fueron tomados según las dietas disociadas, que permiten ingerir frutas y cereales sin peligro a engordar (según dicen). Mañana a la mañana lo veremos en la báscula. Yo creo que estaré en torno a los 78,6 kgs. Ya veremos y según eso, actuaré los próximos días. Mi objetivo ahora son los 75 kilos y luego mantenerlos. Espero llegar a ellos a finales de octubre, a pesar de tener la celebración de mi cumpleaños y de mi hijo, además de otras previsibles tentaciones y experimentos.
Qué difícil parece adelgazar y luego mantenerse delgado, pero ¡QUÉ FÁCIL ES!
domingo, 30 de septiembre de 2012
78,3 Kg 29-SEP (y respuesta a Roberto)
Hace un montón de días que no escribí nada en el blog.
Fue porque me aburrí de escribir y me aburrí porque, salvo para Carol y Roberto, fue inexistente para todo el mundo mundial, pues ni siquiera mis hijos me dijeron nada de él.
Sin embargo, hace unos minutos mi hija me preguntó por skype si había respondido al comentario de Roberto, sorprendiéndome mucho, pues no esperaba ningún comentario. Y también había uno de un día antes de mi hija Laura.
La modificación de mi peso corporal (no mental) creo que será coyuntural (lo más fácil es que lo sea y que en un plazo más corto que largo recupere mi peso anterior e incluso lo incremente), sin embargo debido a una serie de circunstancias adversas (y espero que también coyunturales) que me afectan especialmente en mi capacidad económica y que hasta la actual crisis nunca sufrí, sino que me sentía como un superman que superaba con gran desenvoltura y eficacia y siempre al final, de una manera muy favorable para mís intereses. uno tras otro, todos los conflictos en que por voluntad propia o ajena me veía con muchísima frecuencia envuelto -y que por cierto, en la mayor parte de los casos, disfrutaba-, hacen que al fin comience a valorar los pequeños logros conseguidos, tanto por mi como por otros.
Antes de esta actual época, no valoraba los esfuerzos y apenas valoraba los logros (tanto míos como de otros), pues para mí (y dentro de mis pequeños planteamientos y objetivos) casi era una rutina obtener logros a partir de casi cualquier circunstancia por adversa que fuese, y siempre disfrutaba en los conflictos, porque me sentía seguro.
Sin embargo ahora no. Ahora me siento mucho menos seguro y en ocasiones bastante inseguro y consciente de que todos los logros tienen un valor importante y se debe tratar de mantenerlos o mejorarlos. Este nuevo planteamiento, espero que sea el que me sirva para conservar el peso que logre conseguir después de haber seguido fundamentalmente la dieta Dukan con bastantes y habituales variaciones e incumplimientos que me permitían ciertas satisfacciones además de poner a prueba las ideas que me iban surgiendo respecto a la dieta o a posibles mejoras (tanto para hacerla más facil de seguir, como para obtener mejores resultados)
Y digo que al saber lo que vale un peinte (hasta no hace mucho no lo sabía), trataré de conservar ese peine, lo valoraré, lo apreciaré y trataré de conservar los 78 kilos. Eso sí, con fluctuaciones, que irán acordes a mi manera de ser (desafiante, que sólo se fía de datos reales y que nunca se cree cosas porque sí o porque otro lo argumente insuficientemente, por muy premio nobel que sea en esa materia).
No he llegado todavía a la fase de estabilización, sino que todavía estoy tratando de llegar a mi peso deseado (y que ahora creo que será no 78 kilos, sino 75). Cuando llegue dejaré de castigar a mi cuerpo (no a la mente) con la dieta anárquica y poco recomendable que estoy siguiendo y comeré de todo pero en menor cantidad, controlándome, sabiendo lo que vale un peine y tratando de conseguir el logro obtenido (que me supuso un esfuerzo y que ahora sé lo que es esforzarse con posibilidades de que las cosas me salgan mal).
Durante todas las épocas, hubo y hay muchísimas personas que no hacen la dieta que recomiendan los especialistas, sino que comen lo que encuentran y no durante 3 ó 4 meses, sino durante toda su vida. Creo que mi cuerpo puede soportar temporalmente (un trimestre por ejemplo) una dieta en la que me prive de alimentos necesarios par mi organismo. Y me privaré porque veo que privándome de ellos, adelgazo. Digamos que los daños colaterales, desde mi actual punto de vista, son mínimos en comparación con los beneficios que obtendré y en parte ya he obtenido, por rebajar mi exceso de peso a magnitudes aceptables.
Yo controlo diariamente mi peso, me supone esfuerzo reducirlo y, una vez reducido, tengo que concienciarme para no volver a engordar, y ello supone hacer algún día a la semana esfuerzos y sufrir restricciones en una dieta equilibrada. Sin embargo, a priori, parece que las ventajas son muy superiores a los problemas que pueda ocasionar. Por ello correré el riesgo.
En cuanto a nutricionistas, políticos y demás personajes que se creen los dueños de la verdad en sus campos de actuación, me parece bien que sigan creyéndose el ombligo del mundo, pero yo, sabiendo lo que dicen, haré mi propia dieta, y disfrutaré tanto de los beneficios que obtenga de la misma, como de los errores que cometa, pero los cometeré yo, y no porque ellos me lo digan. Por ahora va bien.
En estos días y desde los 80,8 kgs del 15 SEPT fui fluctuando de la siguiente manera:
15 SEP: 80,9 kgs
16 SEP 80,5
17 SEP 79,5
18 SEP 78,9
19 SEP 78,9
20 SEP 79,5
21 SEP 80,8
22 SEP 79,9
23 SEP 79,6
24 SEP ??
25 SEP 79,3
26 SEP 78,6
27 SEP 78,6
Fue porque me aburrí de escribir y me aburrí porque, salvo para Carol y Roberto, fue inexistente para todo el mundo mundial, pues ni siquiera mis hijos me dijeron nada de él.
Sin embargo, hace unos minutos mi hija me preguntó por skype si había respondido al comentario de Roberto, sorprendiéndome mucho, pues no esperaba ningún comentario. Y también había uno de un día antes de mi hija Laura.
La modificación de mi peso corporal (no mental) creo que será coyuntural (lo más fácil es que lo sea y que en un plazo más corto que largo recupere mi peso anterior e incluso lo incremente), sin embargo debido a una serie de circunstancias adversas (y espero que también coyunturales) que me afectan especialmente en mi capacidad económica y que hasta la actual crisis nunca sufrí, sino que me sentía como un superman que superaba con gran desenvoltura y eficacia y siempre al final, de una manera muy favorable para mís intereses. uno tras otro, todos los conflictos en que por voluntad propia o ajena me veía con muchísima frecuencia envuelto -y que por cierto, en la mayor parte de los casos, disfrutaba-, hacen que al fin comience a valorar los pequeños logros conseguidos, tanto por mi como por otros.
Antes de esta actual época, no valoraba los esfuerzos y apenas valoraba los logros (tanto míos como de otros), pues para mí (y dentro de mis pequeños planteamientos y objetivos) casi era una rutina obtener logros a partir de casi cualquier circunstancia por adversa que fuese, y siempre disfrutaba en los conflictos, porque me sentía seguro.
Sin embargo ahora no. Ahora me siento mucho menos seguro y en ocasiones bastante inseguro y consciente de que todos los logros tienen un valor importante y se debe tratar de mantenerlos o mejorarlos. Este nuevo planteamiento, espero que sea el que me sirva para conservar el peso que logre conseguir después de haber seguido fundamentalmente la dieta Dukan con bastantes y habituales variaciones e incumplimientos que me permitían ciertas satisfacciones además de poner a prueba las ideas que me iban surgiendo respecto a la dieta o a posibles mejoras (tanto para hacerla más facil de seguir, como para obtener mejores resultados)
Y digo que al saber lo que vale un peinte (hasta no hace mucho no lo sabía), trataré de conservar ese peine, lo valoraré, lo apreciaré y trataré de conservar los 78 kilos. Eso sí, con fluctuaciones, que irán acordes a mi manera de ser (desafiante, que sólo se fía de datos reales y que nunca se cree cosas porque sí o porque otro lo argumente insuficientemente, por muy premio nobel que sea en esa materia).
No he llegado todavía a la fase de estabilización, sino que todavía estoy tratando de llegar a mi peso deseado (y que ahora creo que será no 78 kilos, sino 75). Cuando llegue dejaré de castigar a mi cuerpo (no a la mente) con la dieta anárquica y poco recomendable que estoy siguiendo y comeré de todo pero en menor cantidad, controlándome, sabiendo lo que vale un peine y tratando de conseguir el logro obtenido (que me supuso un esfuerzo y que ahora sé lo que es esforzarse con posibilidades de que las cosas me salgan mal).
Durante todas las épocas, hubo y hay muchísimas personas que no hacen la dieta que recomiendan los especialistas, sino que comen lo que encuentran y no durante 3 ó 4 meses, sino durante toda su vida. Creo que mi cuerpo puede soportar temporalmente (un trimestre por ejemplo) una dieta en la que me prive de alimentos necesarios par mi organismo. Y me privaré porque veo que privándome de ellos, adelgazo. Digamos que los daños colaterales, desde mi actual punto de vista, son mínimos en comparación con los beneficios que obtendré y en parte ya he obtenido, por rebajar mi exceso de peso a magnitudes aceptables.
Yo controlo diariamente mi peso, me supone esfuerzo reducirlo y, una vez reducido, tengo que concienciarme para no volver a engordar, y ello supone hacer algún día a la semana esfuerzos y sufrir restricciones en una dieta equilibrada. Sin embargo, a priori, parece que las ventajas son muy superiores a los problemas que pueda ocasionar. Por ello correré el riesgo.
En cuanto a nutricionistas, políticos y demás personajes que se creen los dueños de la verdad en sus campos de actuación, me parece bien que sigan creyéndose el ombligo del mundo, pero yo, sabiendo lo que dicen, haré mi propia dieta, y disfrutaré tanto de los beneficios que obtenga de la misma, como de los errores que cometa, pero los cometeré yo, y no porque ellos me lo digan. Por ahora va bien.
En estos días y desde los 80,8 kgs del 15 SEPT fui fluctuando de la siguiente manera:
15 SEP: 80,9 kgs
16 SEP 80,5
17 SEP 79,5
18 SEP 78,9
19 SEP 78,9
20 SEP 79,5
21 SEP 80,8
22 SEP 79,9
23 SEP 79,6
24 SEP ??
25 SEP 79,3
26 SEP 78,6
27 SEP 78,6
28 SEP 78,9
29 SE9 78,5 (a la mañana)
29 SEP 78,3 (a la tarde-noche)
Ni que decir tiene que, durante eses días, comí unas veces un montón de pan, empanada, helados, dulces, tarta, fruta y otros días comí estrictamente las proteínas permitidas por la Dieta Dukan.
Creo que eses engaños a mi cuerpo dieron frutos positivos, incluso mejores que siguiendo estrictamente la dieta Dukan, y por ello me encuentro bien físicamente y mucho mejor anímicamente, pues me veo mejor, menos gordo y más atractivo. Esas ventajas, según mi punto de vista, deberían superar ampliamente las desventajas que supone el comer de una manera tan anárquica y en contra de lo que pregonan nutricionistas consolidados (y que a lo mejor no saben mucho o no saben nada, o son unos vagos y que todo lo que no vaya conforme a lo estrictamente ortodoxo, lo tachan de perjudicial e incluso peligroso.
Estoy forzando mi organismo, pero sólo coyunturalmente y los benefficios que pienso obtener son smuy superiores a los riesgos a que me enfrento y sé que lo puedo hacer. Lo voy a hacer.
martes, 18 de septiembre de 2012
78,9 Kg 18-SEP (7:00)
Bueno, hoy es la primera vez en muchísimos años que bajo de 79 kilos: al menos desde los 25 años nunca pesé menos de 80 kilos.
Me acerco a conseguir los 75 kilos.
Ayer comí muchas proteínas y setas a la plancha y tomates y 3 ó 4 yogures de postre y desayuné como siempre, e incluso tomé una cocacola light y 2 cuencos de patatillas antes en una terraza con mi mujer antes de comer, pero no cené nada y al acostarme sólo tomé un tacilla de nescafé.
No tuve hambre en toda la tarde desde las 14:30 en que acabé de comer hasta las 00:00 en que me acosté y eso que estuve trabajando bastante duro físicamente cogiendo muchos pesos mientras trataba de ordenar el garaje y limpiarlo, que hoy continuaré, pues aquello está hecho un auténtico estercolero.
Mañana a ver si peso 78,5 ó 78,4
Me acerco a conseguir los 75 kilos.
Ayer comí muchas proteínas y setas a la plancha y tomates y 3 ó 4 yogures de postre y desayuné como siempre, e incluso tomé una cocacola light y 2 cuencos de patatillas antes en una terraza con mi mujer antes de comer, pero no cené nada y al acostarme sólo tomé un tacilla de nescafé.
No tuve hambre en toda la tarde desde las 14:30 en que acabé de comer hasta las 00:00 en que me acosté y eso que estuve trabajando bastante duro físicamente cogiendo muchos pesos mientras trataba de ordenar el garaje y limpiarlo, que hoy continuaré, pues aquello está hecho un auténtico estercolero.
Mañana a ver si peso 78,5 ó 78,4
lunes, 17 de septiembre de 2012
79,5 Kg 17-SEP (7:00)
Ayer sólo comí proteínas y unas gotas de vino. El sábado 15 y domingo 16 también fui estricto con el régimen y comí proteínas y verduras. Y no comí nada a partir de las 20:00.
El resultado fue bajar 2 kg en 3 días. Estoy asombrado con lo fácil que me resulta perder los kilos que recuperé: como únicamente proteínas un par de días y bajo 2 kilos, sin mayores dificultades.
Ahora ya me estoy planteando volver a los 75 kilos que debía pesar a los 22 ó 23 años. Imagino que si no desisto, a finales de la próxima semana pod´re estar en esos 75. Ya veremos!
El resultado fue bajar 2 kg en 3 días. Estoy asombrado con lo fácil que me resulta perder los kilos que recuperé: como únicamente proteínas un par de días y bajo 2 kilos, sin mayores dificultades.
Ahora ya me estoy planteando volver a los 75 kilos que debía pesar a los 22 ó 23 años. Imagino que si no desisto, a finales de la próxima semana pod´re estar en esos 75. Ya veremos!
viernes, 14 de septiembre de 2012
82,4 Kg 14-SEP (7:00)
Durante los días que no escribí en el blog, bajé primero hasta 79,3 kgs, subí hasta 85,5 kgs y hoy por la mañana, según llegué a Coruña, pesé 82,4 kgs.
Esos días atrás, fue cuando vino mi mujer a Vigo, y ya el primer día compramos pan de cea, y según la llevaba en coche con su equipaje (había venido en tren a Vigo y la fui buscar a la estación) yo sólo me comí más de medio bollo de Cea (de la Lucifeli, muy rico). Luego, el resto de días, además de tomar mucho churrasco de cerdo, helados, pizzas, espaguettis, empanada, roscón, gallegas y algo de vino y mucha coca cola light, y no sólo al medio día, sino también de cena, fui engordando hasta los 85,5 y luego bajé y subí rondando siempre los 82-83 kgs.
Me llevé una sorpresa porque según mi punto de vista, no engordé en proporción a lo que comí, sino menos. Aunque el día que me hinchaba a comer, al pesarme el siguiente día, pesaba más, incluso mucho más, pero al día siguiente si durante ese día no me excedía mucho, sino que me controlaba algo para compensar el atracón del día anterior, me mantenía o incluso bajaba algo.
Bueno, hoy sólo comí proteínas, aunque tomé muchas. Espero que mañana esté entre 81,5 y 82 y vuelvo a ponerme como objetivo llegar a los 78 kilos y quedarme en ellos.
Me siento bien, pues recibí piropos de 2 tíos (uno creo que homosexual, y que me dijo que estaba en mi segunda juventud y que tenía un culito respingón y el otro que me dijo ¡menudo cambio!) pero es que además una chica (madre de una compañera del cole de mi hija) me dijo que estaba estupendo. Este último piropo, sí que me gustó (los de los 2 hombres también, pero menos) y aunque sólo sea para volver a escuchar piropos trataré de seguir en este peso e incluso bajarlo (estoy asombrado de que me estoy volviendo coqueto, cuando no recuerdo haberlo sido nunca, ni siquiera de joven).
Es una sensación nueva, el de estar con 20 kilos menos y por ahora poder mantenerlos con bastante facilidadad: sólo requiere que si un día me excedo, el siguiente comer sólo proteínas (dieta Dukan) y en poca cantidad, y muy especialmente no comer nada a partir de las 20:00 ó 21:00 y seguir siempre con el desayuno de leche + salvado de avena + levadura de cerveza con un montón de sacarina.
Mañana veremos.
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