lunes, 24 de diciembre de 2012

76,3 Kg 24-DIC. 3 PREGUNTAS

Ayer, sólo desayuné una infusión, y luego fuimos a comer a casa de mi suegra. Pero ahí, la verdad comí y bebí muchísimo de todo (de hecho enfadé a 3 de mis cuñadas, que pronunciaron expresamente su parecer acerca de mis magistrales intervenciones dialécticas).

Además de enfadarlas a ellas, creo que se enfadaron el resto de comensales por distintos motivos, todos ellos relacionados con la lengua, la española por supuesto, que muy sagazmente utilizo con frecuencia para agasajar los oídos de gente inteligente y tolerante, mayoritariamente damas entre 40 y 80 años. Obviamente ninguno de esos comentarios cariñosos, aunque a veces algo achispados no sólo por el alcohol sino por la propia naturaleza del animal que los pronuncia, deberían -bajo mis previsiones- incomodar a nadie, pero parece ser que las previsiones relativas a las reacciones que mis actos sesuales (de seso cerebral) producen en ciertas mujeres tiene un porcentaje de aciertos similar a los de mis predicciones sobre lo que pesaré al día siguiente.

Bueno, que hoy pesé 76,3 kilos, pero comí un montón de empanada de manzana, tartas, turrones, jamón, merluza a la gallega con patatas muy ricas, y un montón de vino y por supuesto mucho pan. También una cocacola y seguramente mucchas cosas más que no recuerdo (por ejemplo espárragos con abundante mayonesa), pero en cantidad triplicada. De todas maneras después de comer no cené nada (no podía, creo que porque yo estaba harto, aunque también pudo ser porque eran los demás quienes estaban hartos).

De todas maneras voy a hacer 2 o 3 preguntas que dejaré sin respuesta y que nada tienen que ver con el incidente que acabo de relatar, por haber ocurrido en otro lugar, otra época y con otros protagonistas distintos:

1ª.- ¿Por qué una persona adulta, a más señas, mujer hermosa, que normalmente nunca se enfada, se desquicia porque, de broma, se le insiste en que trajo regalos para todo el mundo menos para sus 2 únicos cuñados en activo? ¿Por qué manifiesta que la próxima vez no volverá a traer regalos para nadie? ¿No llegaría advertir que las siguientes veces seguiría sin regalar a sus 2 cñados?

2ª ¿Por qué otra persona adulta, mujer a más señas, que debería mostrar un cierto agradecimiento por un favor que hace un tiempo le hizo su cuñado, no sólo no lo muestra sino que por 3ª vez en menos de 4 meses se ensaña directamente contra él con claridad certera y destructiva. ¿Será porque el agradecimiento es un precio alto que pocos están dispuestos a pagar?

Y 3ª ¿Por qué la otra persona, también adulta, mujer y para más señas exageradamente rencorosa, no fue la primera en saltar máxime cuando aún estaba reciente una ofensa directa y despiadada que con el apoyo de otra mujer poco agradecida había llevado a cabo apenas 3 meses antes?

Igual pregunté demasiado. Pero ¡ojo! que todo parecido con la realidad es auténtica causalidad.

Feliz Nochebuena a todos y todas

Hoy desayuné leche con una bica muy rica que hizo mi mujer (unos trocitos pequeños) y luego no comí nada más hasta ahora mismo, salvo un tazón de infusión de tomillo-té verde y unas gotas de alcachofa que un médico dijo que limpiaba los filtros de nuestro cuerpo con la eficacia del Mr. Propper.

Mañana no se lo que pesaré, pero lo que sí sé es que disfrutaré comiendo y que pasado mañana disfrutaré de una manera muy especial con uno de los 2 únicos amigos que me quedan de cuando estudiaba BUP (ojo, que el resto no son enemigos, sino simplemente que no tengo ningún contacto con ellos). De todas maneras, un gran número de amigos no es precisamente mi fuerte. Pero lo necesario no es tener muchos amigos, sino amigos de verdad, aunque sólo se tenga uno. Lo demás es apariencia.
¿Quién sacaría todo el dinero que uno tiene para ponérselo a otra persona? Sólo el que es amigo de verdad. ¡Ay, visto así, qué pocos amigos hay!


1 comentario:

Unknown dijo...

Papi, no he leído esta entrada, ya la leeré. Es que estoy flipando! Te vi en una de las fotos que subiste al álbum y estás súper guapo! Papi!!! Pareces de 30!
Un beso!