Sin embargo, volviendo a ser estricto en mis comidas, principalmente según Dukan, con bastante facilidad y mucha felicidad volví no sólo a los 82 kilos (mi anterior record), sino que llegué a 76,9 KILOS, que pesé ayer a la mañana, cuando me levanté: AYER FUE MI CUMPLEAÑOS y comprobar que mi peso bajó de 77 kilos fue mi primer y principal regalo.
De todas maneras sabía perfectamente que al día siguiente iba a pesar al menos un kilo más, pues con toda seguridad me iba a exceder al celebrar mi cumple (máxime porque coincide con el cumple de mi hijo) y así fue, pero lo excedí no en un kilito, sino en ¡CASI 2 KILOS!. Pero no pasa nada: yo sé, porque llevo apuntados en mi teléfono móvil los kilos que peso cada noche antes de acostarme y cada mañana al levantarme y, en mi caso se:
- Que aunque un día me exceda muchísimo en la comida y bebida (ayer lo hice, pues comí 6 ó 7 pasteles, polvorones de As Pontes, patatas, conservas en aceite, varias copas de coñac, vino blanco y tinto en abundancia, gominolas, mayonesas y salsas, y un largo etcétera y lo hice tanto en la celebración del medio día en la casa de mi madre, como por la noche en la celebración de mi propia casa) NO PASA NADA GRAVE: sólo tengo que echar un par de días siendo muy estricto y comiendo sólo proteínas y bebiendo mucha agua.
- Que parece que mi cuerpo responde como en muchas ocasiones la Bolsa dentro de un período alcista: subiendo día tras día, de repente se para de subir un período largo o incluso se baja mucho, pero a los pocos días vuelve a su camino alcista, dando la impresion de que esa reacción a la baja fue para coger impulso y volver a subir varios días más. Pues en mi caso es lo mismo: de vez en cuando creo que necesito psicológicamente (y grastronómicamente) darme un respiro, romper el ritmo y disfrutar de una comida o varias descontroladas (imagino que con el tiempo, sabré controlar un poco más, porque me iré dando cuenta que seré capaz de disfrutar controlando algo, pero ese momento aún está por llegar
- Y que además, cuando como mucho el día anterior, 400 o 500 gramos no cuentan, pues son restos que todavía tengo en mi aparato digestivo y que dentro de unas horas se irán por el sumidero del wc: por lo tanto, lo que recuperé por mi cumple fue realmente 1200 ó 1300 kilos, que en unos días se bajan sin problema.
Sin embargo hoy hice algo típico de cuando se manda la dieta al caray: por la mañana (hace una o 2 horas, pues ahora son las 9:18 y me había levantado a las 6:00) comí varios racimos de uvas (que había traído de la casa de mi madre antes de ayer y que están riquísimas) y pan con jamón y salchichón, por lo que se ve que todavía estoy un poco fastidiado con haber visto hoy mi báscula con 2 kilos más que ayer. Y mi manera de reaccionar ante esa frustración es comiendo (como hacía antes, cuando estaba estresado). ¡Peligro!, pero no demasiado, porque analizo ese peligro, lo escribo y por tanto soy consciente de él.
CREO QUE si uno quiere conseguir un objetivo, sea de adelgazar o de otra cosa cualquiera, lo primero debe saber lo que quiere, pero no sólo saberlo, sino ESCRIBIRLO, y algo super importantísimo: CONTROLARLO (en este caso pesarse todos los días o incluso mejor 2 veces al día) porque así uno se da cuenta al instante de desviaciones del objetivo pretendido y se pueden corregir (si se quiere) de manera casi instantánea. Y también creo que se debe ANALIZAR la causa de la desviación: porque así se pude actuar sobre lo que provocó dicha desviación y se toma conciencia que no es algo divino o sobre lo que no se puede actuar, sino que fue por algo concreto que hice y que si no lo hubiese hecho no habría ocurrido (no vale decir porque comí mucho, sino que hay que analizarlo y decir: porque comí 4 ó 5 ó 6 ó 17 pasteles; porque tomé una copa de coñac y otra de licor de bellota, porque mojé los langostinos en mayonesa, y porque comí 3 rodajas de salchichón).
Somos personas y sabemos hablar y escribir: para tener más conciencia de lo que hacemos y poder analizarlo mejor y, por tanto corregirlo, DEBEMOS ESCRIBIRLO. Escribiendo percibimos matices, corregimos y retenemos mejor (no precisamos la me!moria para no olvidarnos de nada), pues con sólo echarle una mirada, ya sabemos todo lo que de otra manera podríamos olvidarnos fácilmente (al menos las sutilezas y matices, que escribiendo se puede ir corrigiendo y matizando una y mil veces) Y casi siempre los matices son tan importantes o incluso más que el fondo del asunto, pues puede cambiar totalmente el mensaje: ESCRIBIR y REESCRIBIR. Y luego leer de vez en cuando: tomarás conciencia de lo que estás haciendo y podrás siempre ir perfeccionándolo para llegar al objetivo marcado.
Rollo, rollo y rollllo
¡AH!. Si alguien bondadoso lee esto, y dado que ayer fue mi cumpleaños y en parte el causante intelectual de que haya recuperado casi 2 kilos, por favor, que me deje un comentario felicitándome por mi cumple!
1 comentario:
Muchas felicidades. Un beso muy grande. Cuidate mucho. Ten cuidado.
Publicar un comentario