Bueno, lo mío, por lo que se ve no es lo de adivinar mi propio peso de un día para otro.
Me levanté pesando 79,4 Kgs (me había acostado pesando 81,1), pues además de toda la fruta que tomé a lo largo de la tarde y de los 2 pasteles de postre, también había tomado 2 chupitos de licor al medio día (se me olvidó ponerlo en la entrada de ayer): uno era de Fra Angelico (que me había regalado Ricardo hace 5 ó 6 años) y otro era de licor de bellota (que también me regaló Ricardo, pero hace algún año más).
Sobra decir que al levantarme me llevé una sorpresa poco agradable de 800 gramos más de lo previsto y 1200 gramos más que el día anterior. Sin embargo, más tarde razoné y justifiqué que los 400 grs a mayores de mi previsión bien podía ser porque todavía tenía en mi cuerpo toda la fibra de la fruta. El resto de los 400 grs por haber tomado 2 pasteles y 2 chupitos de licor.
A la mañana, sin embargo desayuné la taza de leche con la levadura de cerveza, el salvado de avena e incluso un par de galletas grandes y varias galletas pequeñas, además de un poco de bizcocho que había hecho mi mujer. Luego al medio día sólo tomé carne (2 bistecs de ternera), pimientos de padrón que picaban a rayos, un poco de tomates y 1/2 kg de queso batido. En el resto del día no comí nada, salvo 3 higos negros que cogí con mis manos de una higuera de mi propiedad desde hace más de 10 años y que fue hoy el primer día en esos 10 años que le probé los higos. No estaban mal, aunque me gustaron más los que comí en la higuera de mi padre ayer.
Cuando llegué a casa a la noche sólo tomé un tazón grande de nescafé en agua con bastante sacarina.
Mañana espero pesar 77,9 kilos. A ver qué ocurre.
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