La verdad es que ayer al medio día comí mucho (incluidos pasteles). Por la mañana incluso había tomado 5 ó 6 palmeritas azucaradas y varias galletas a lo largo de la mañana. También fruta. Y al medio día me di un atracón. Pero luego no comí nada (tampoco es que tuviese hambre)
Pero creo que debo hacer una cosa durante esta nueva etapa y debe ser el controlar perfectamente lo que hago, y para ello TENGO QUE ESCRIBIRLO. Escribiendo, tengo conciencia de lo que hice, y si escribo tan pronto me peso, me acuerdo mejor de las cosas y encuentra justificación más fácil al aumento o disminución de peso.
Desde ahora, cada vez que me pese, escribiré en este papel, así que en el mismo día tendré al menos 2 entradas: una a la mañana al levantarme (alrededor de las 7:00) y otra como mínimo al acostarme (alrededor de las 12 de la noche). Sin embargo, al llegar a casa a la noche y antes de comer nada, me quitaré la ropa, me pesaré y me pondré el pijama, y escribiré lo que pesé y lo que preveo que pesaré antes de acostarme y al día siguiente al levantarme.
Es más creo que escribiré 3 veces al día y haré previsiones 3 veces al día. Mi ligera experiencia me dice que si controlo los resultados, puedo predecir con cierta aproximación lo que sucederá en las próximas horas con mi peso. Y si lo predigo y más o menos acierto, estoy controlando mi propio peso, que al fin de cuentas, en este período de un año a partir de ahora, es lo que necesitaré, para dar acostumbrado a mi cuerpo a que se acomode a una nueva forma de alimentación (con menos calorías, ahora mismo muchísimas menos que las que ingería cuando pesaba 103 kilos). De hecho, llegué a pesar más antes de empezar el régimen (creo que incluso he llegado a 107 o 108 kilos, al menos coyunturalmente tras algún banquete o gran comilona, de las que tantísimo me gustan).
Así que:
- CONTROLAR EL PESO (pesarse desnudo al levantarse, al regresar a casa a la noche y al acostarse)
- APUNTAR EL PESO (y razonar por qué se obtuvo ese peso en función de lo que se comió y del ejercicio que se hizo)
- PREDECIR EL PESO que nos indicará la báscula en el siguiente control
- RAZONAR porqué predecimos esa cantidad esa cantidad.
- AJUSTAR lo que metemos en nuestro estómago a lo que hemos previsto.
Y ADEMÁS NOS SENTIREMOS SEGUROS DE NOSOTROS MISMOS, pues al controlar nuestro peso de una manera tan fácil (sólo ajustando nuestra ingesta de comida a lo que tras pesarnos habíamos previsto) nos sentimos CAPACES de superar retos que hasta ahora se nos antojaban poco menos que imposibles.
Debemos leer alguna dieta de Dukan o de Montignac, o disociada, o cualquier otra dieta más o menos razonable (todas son en parte razonables y en otra parte perjudiciales, todo depende del criterio bajo el que la analicemos, pues si es bajo un criterio estrictamente médico, todas son malas, pero también bajo ese criterio es malo seguir soportando 10 ó 20 ó 30 kilos de más sin hacer nada). Como en casi todo, debe ser cuestión de equilibrio: buscar el equilibrio entre las distintas posibilidades, analizadas según los criterios que nos parezcan más adecuados. En este caso (adelgazar) creo que deben analizarse bajo los siguientes criterios:
- Estético
- Médico
- Autoestima
- E incluso, sobre un montón de ellos más, como por ejemplo económico, social, e incluso religioso o cualquier otro que se nos ocurra.
Si logras hacer eso, te sentirás un superhombre o una super mujer, pues aunque ya lo seas, si estás intentando adelgazar desde hace mucho tiempo y no lo logras, por muy super hombre que te consideres en algunos o muchos aspectos de tu vida, hay al menos uno en que te consideras incapaz de alcanzar tus metas: CONTROLAR TU PESO.
BÁSCULA, BÁSCULA Y BÁSCULA
ESCRIBIR, ESCRIBIR Y ESCRIBIR
Y con eso, serás el dueño de tu propio peso (bueno, y un pequeño o gran esfuerzo, pero al saber que tus predicciones se van cumpliendo, tanto para arriba como para abajo, te sentirás que puedes influir en tu propio peso y no estar a la deriva a la merced de algo extraño).
Tú vas a comer mucho o poco. NO debes ser vago y debes pesarte, predecir y apuntar. Si es para engordar, predice igual. No es ahora la cuestión de empezar adelgando ya. Sólo es cuestión de alcanzar la conciencia de que tu peso lo controlas tú. Debemos empezar como en casi todos los ejercicios: primero por los más fáciles, para ir aprendiendo y luego, según vamos aprendiendo, vamos haciendo ejercicios más difíciles. PERO EL CASO ES HACER LOS EJERCICIOS, tanto los fáciles como los difíciles.
PESATE, ESCRIBE y COMPRUEBA QUE LO QUE DIJISTE QUE IBAS A COMER Y EL PESO QUE IBAS A ALCANZAR ES EL QUE ESCRIBISTE. Te dará confianza y te permitirá no ser mero espectador de tu peso, sino actuar sobre él. Más adelante, cuando te encuentres con ánimo, ya predecirás que bajarás 100 ó 200 grs de una vez que te pesaste a la siguiente.
Ten en cuenta que la mayor parte de las veces, al pesarte a la mañana deberás predecir que en tu próximo control (al llegar a la noche a casa) pesarás más que a la mañana (habrás comido, mucho o poco y seguramente no habrás quemado todas las kilocalorías que ingeriste). De igual manera, al hacer la predicción tras pesarte al llegar a casa, SIEMPRE tendrá que ser que vas a pesar más al acostarte, pues aunque sólo bebas agua, ese agua estará dentro de tu cuerpo y si te acuestas en un par de horas sin hacer ningún ejercicio, sino estando sentada viendo la tele, vas a pesar como mínimo lo que metiste en tu cuerpo a mayores, salvo que hayas hecho pis.
Es fácil. Yo voy a hacer esto:
PESARME, PESARME y PESARME
ESCRIBIR, ESCRIBIR y ESCRIBIR.
Y sin duda, llegaré a 75 kilos y me mantendré en ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario