sábado, 2 de febrero de 2013

ROBÉ


Ahora mismo pienso: con lo bien que estaba. ¿Merece la pena arriesgar todo por casi nada? El oro se termina. ¿Para cuánto podrá llegarme el que traje, en caso de que no tenga que perderlo?. Aunque no me descubriesen y sólo lo supiese mi mujer ¿para qué me valdrá, si en 3, 4 meses, con todo lo que tengo pendiente, ya lo habré acabado? ¿Volvería a robar más, planeándolo mejor, y teniendo mucho cuidado de no cometer los errores que cometí hoy?
Pues sí, igual sí. Si no me descubren. Pues igual sí. Fue facilísimo. Lo malo es que llegó de improviso allí y se me quedó mirando, incrédulo. Yo no quise, pero como lo mío es de “a grandes males, grandes remedios” actué aplicando el remedio que en ese momento me parecía más efectivo. No lo fue. Pues aunque –muy improbable- nadie sepa que fui yo, el mal está hecho, el dolor ya está. ¿Qué dirán la mujer y los hijos? ¿Por qué yo les hice eso? ¿Por qué tenía que hacerlo así? Bien podía haber echado a correr. Yo no tengo antecedentes de ninguno tipo en la policía ni en ningún otro sitio que no sea los ayuntamientos de Vigo y de Coruña.
Debí haber escapado, dejando lo que iba a hacer, ¿qué más daba un poco más o un poco menos de oro? Si todo se iba a acabar. Si sabía donde robar más, aunque a donde fui hoy ya no pudiese volver nunca más. ¿Por qué continué? ¿Por qué?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No me lo puedo creer, pero ¿dónde?, ¿por qué? y sobre todo ¿por qué no nos lo consultaste?

José María dijo...

Albertiño: ¿cómo os lo iba a consultar a ti y a tu hermana? Ya se lo dije a mamá y ella no dija nada. Espero que sigáis queriéndome como yo os quiero a vosotros. Y lo robé porque es necesario, nos puede servir para vivir mucho mejor a todos. Y quien lo tenía no le hacía ninguna falta, le sobraba. Lo malo fueron los daños colaterales, que por supuesto, son muchísimo mayores al tesoro robado. Lo siento de veras.

Anónimo dijo...

A ver que me aclare, robaste oro? Como dice el anónimo, ¿dónde? Y si te pillan, ¿qué pasa? Que fue, ¿mucho? Y antes de hacer nada, podías haberlo hablado con nosotros, y podíamos haber ayudado con algo o a quitarte la idea esa de la cabeza, pero bueno, lo hecho hecho está, mal hecho, pero bueno, no se va a deshacer. Así que nos tienes que explicar un poco, ¿no?

José María dijo...

Victoriña ¿qué quieres que os explique más importante que deciros que os quiero muchísimo? Que siempre os querré, no immporta donde esté. Y sobre todo que no hay que hacer tragedias de lo que no es. Y en esta Tierra no es tragedia ni siquiera la muerte de uno ni de otro. Así que está prohibido hacer tragedia de nada. A tratar de hacer las cosas bien de ahora en adelnte y siempre optimista. No hay mal que por bien no venga. Y las consecuencias de algo que hoy parece muy pero que muy malo, ya se verán en el futuro, que gracias a esto pueden venir cosas muy, pero que muy buenas