Bueno, ayer me atiborré de gelatina (que en principio no la tenía Dukan como alimento permitido en su dieta de ataque).
Y hoy por la mañana (a eso de las 6:30) no pesé los 71 kilos esperados, sino 71,4. De todas maneras no está mal. Hoy no tomaré gelatinas (o al menos no tomaré mucha gelatina).
Me duché con agua de mar. Un par de tragos de Martonic y luego un tazón de agua caliente con unas gotas de ¡leche!, sacarina y cacaco.
Estuve toda la mañana, bajo la estricta vigilancia de mi mujer, quitando y tirando -algunas- y guardando -las más- camisas y pantalones que me quedaban grandes: retiré del armario todas las camisas de la talla 7 (5 ó 6), de la talla 6 (20 ó 30), 5 (10 ó 12) e incluso aparté algunas de la talla 4 que había comprado hace un par de meses (2 ó 3). Y me quedé con todas las de la talla 3 (las compradas afortunadamente en etas rebajas de enero) y con algunas de la talla 4, que por cierto, me enteré que no todas las tallas 4 son iguales ni todas las 3 lo son. Así que tengo camisas de la talla 3 (15 ó 20) y camisas de la talla 4 (10 más o menos).
También estuve haciendo limpieza de pantalones y trajes enormes. Trajes de la talla 58 (varios) e incluso un par de ellos de la talla 60 y algunos de la talla 56. Y americanas de diversas tallas. Ahora me quedé sólo con un traje de la talla 52 y con una americana también de la 52. He tirado varios trajes (3), he apartado otros 3 ó 4 para tratar de que me los arreglen (si es posible) y he archivado el resto en bolsas de El Corte Inglés para llevar al trastero (por si vuelvo a engordar). Ah, también he archivado una parte importante de las camisas antiguas por igual motivo.
En cuanto a pantalones he tirado varios, he archivado un buen montón y he apartado para tratar de arreglar 1 ó 2. Ahora uso la talla 40 (que también afortunadamente compré en las rebajas de este año), aunque también conservo varios de la talla 42 que compré antes de Navidades.
Me faltan chaquetas de punto, que archivé varias de ellas y el resto las tiré directamente. Ahora mismo no tengo ninguna. Y me falta por revisar los jerseis y los nikes (esos los tengo en gran mayoría en Vigo). Los calzoncillos también tiré casi todos los antiguos y archivé muy pocos. Sólo tengo los acctuales (también comprados en rebajas) y los últimos que me habían traido los Reyes.
Las zamarras y cazadoras, por ahora mantengo las de tallas grandes junto a una de la talla 52.
Los zapatos, los mismos, pues el pie no redujo su tamaño. Ah! y las corbatas, casi todas me sirven, pues incluso las que estaban algo gastadas por el cuello, ahora puedo usarlas porque al haberme adelgazado el cuello un montón, la parte gastada queda oculta y parecen casi todas nuevas. Sólo he tirado 5 ó 6 y sigo con, no sé, por decir algo, 20 ó 30 ó 40. Una barbaridad, pero ahora todas están nuevas.
La verdad, es que ma hacía falta hacer una limpieza de la ropa que iba coleccionando en el armario (que por cierto es bastante amplio) y en la cómoda que también me pertenece (mi mujer tiene más suerte pues tiene un vestidor propio). Vamos, que en estos días tengo bastante espacio libre en el armario.
Bueno, me falta comprar algunos cinturones y recortar los que pueda recortar, especialmente uno que tiene una calavera bastante fea (aunque el cinturón es muy guapo).
Los calcetines, también me sirven todos, al igual que los pañuelos de mano y las bufandas. Los abrigos y gabardinas aún no los he revisado, pero seguramente también será un buen motivo para jubilarlos (algunos tienen 15 ó incluso 20 años). No imaginaba por ningún momento que pudiese almacenar tantísima ropa. ¡Y aún me falta espurgar la que tengo en Vigo!
Realmente, la salida del armario fue apoteósica, aunque no sé cómo, ya está otra vez a medio llenar. ¡Falta el otro medio!
No hay comentarios:
Publicar un comentario