miércoles, 20 de febrero de 2013

73,6 Kg (20 FEB). VEJEZ Y OTRAS REFLEXIONES

Ayer anduve a mi aire, sobre todo a la tarde, aunque al medio día con el caldo y el cocido y la carne asada tampoco es que haya seguido una comida muy de régimen, que por otro lado tampoco sería necesaria si no desease bajar 5 kilitos.

Seguramente, ahora que empiezo a tener confiado de nuevo a mi cerebro y cuerpo con eso de tomar chocolate cuando me apetece, tomar cocido con lacón y tocino, o carne asada, puede ser un buen momento para cogerlo de sorpresa y atacarle con 5 días a sólo proteinas según la dieta de Dukan, que tal vez de un buen resultado y baje esos 5 kilos -o al menos 4- Pero el rollo es que tengo una pota grande de caldo recién hecha (de ayer), que según van pasando los días estará cada vez mejor y tal vez si no la tomo yo, no la tome nadie en casa. Y en estos momentos no me apetece nada tirar la comida (nunca me gustó y de hecho muy raras veces lo hice)

Además hoy saldré con mi mujer y seguramente en algún que otro sitio tomaremos algo, aunque a comer fuera seguramente no iremos, porque sería demasiado tiempo de pie y dada la actual situación no  parece conveniente, así que probablemente volveremos a casa, aunque tenía mirado unos lugares muy chulos para comer en los alrededores de Coruña.

Ayer estuve con un jovencito que según me dijo era aparejador y que vino a medirme unas cosas para hacerme. El trabaja con otro joven -algo mayor que éste, pues tiene unos 35 años- que ya me había trabajado a mi hace varios años poniéndome ladrillo que, por cierto, lo había hecho fenomenal, pues me puso varios miles de metros en muy poco tiempo, con un equipo de gente también muy joven que tenía.  Vamos, que a pesar de no tener grandes estudios -o tal vez gracias a eso- se desenvuelve aparentemente muy bien o al menos, de lo que doy fe, es que hace unos años se desenvolvía muy pero que muy bien en su empresa de albañilería (él no trabajaba de albañil, sino de gerente de la empresa). Bueno, a lo que iba, que ahora está haciendo viviendas modulares, con acero y placas planas de uralita, cristales ahumados muy aparentes y unos acabados que tienen la apariencia de primera clase, junto con una eficiencia energética alta -clase A- y una estética de viviendas tipo cubo muy, pero que muy atractiva y moderna. Lo quiero poner como ejemplo de buscar nuevos mercados en una actividad como la construcción de viviendas que está en horas muy bajas y que previsiblemente ya nunca será como fue. Pues bien, esas viviendas modulares, las hace en una nave y luego las lleva en transportes especiales al sitio donde se deben colocar. Me dijo que el coste de transporte era de tan sólo el 1,70% del coste de la construcción (para una casa llevada desde Carballo hasta Arteixo) y que luego incrementaba aproximadamente 1,5 euros por kilómetro cada camión que tuviese que utilizar en el transporte.

Bien, yo siempre lo dije y lo sigo diciendo: los jóvenes son la energia, la fuerza, el futuro y el presente. Nosotros estamos ya amortizados, acabada nuestra época en que podríamos haber desarrollado algo de innovación, con empuje y con fuerza. Ahora estamos a esperar, a contemplar, a resignarnos a no hacer lo que ya no hicimos. Pero, ¿es malo esto? Yo creo que no. Es simplemente un nuevo paso en nuestro avance a lo largo del camino de la vida. Si se toma con alegría y se asume como algo positivo -lo cual en sí no es ni positivo ni negativo- puede ser una nueva etapa muy enriquecedora, con más sabiduría y conocimientos de las relaciones humanas (que al fin y al cabo, al vivir en sociedad, todo, absolutamente todo nos conduce a esas relaciones interpersonales) y por tanto con mucha más comprensión (que a veces no se traduce en más tolerancia, aunque debería suponer esa tolerancia, que una persona inteligente y segura de sí mimsa, bajo mi punto de vista, debería poseer y hacer partícipes a los demás de ella).

Vamos, que yo soy viejo, en comparación con todos los jóvenes que son los dueños -o al menos, deberían serlo- de este MUNDO, porque tienen tiempo -más que todos los mayores que ellos- y además tienen energía -esperemos que algo de esa energía la enfoquen para el bien suyo y lo que ellos quieran y no sólo para lo que la putrefacta sociedad quiere y les depara-. En este aspecto los mejore preparados, los que sobresalen en este deplorable sistema educativo y de recompensa, los que son ejemplo en esta sociedad maltrecha y viciada, son los que van a tener una autopista más o menos libre para que de una manera más o menos fácil puedan continuar por esta decadente senda de valores y de futuro que es la sociedad hiperconsumista en que estamos. Por eso, tenemos que fomentar en estos jóvenes su fortaleza a la hora de tomar decisiones suyas propias, arriesgadas, rompiendo paradigmas, y buscando el bien tanto de ellos -primordial y prioritario- como el bien de la sociedad en general -también prioritario y necesario para la supervivencia digna como especie-.

No podemos dejar que los mejores -según las baremos de la sociedad actual, con tantas cosas buenas, pero con tantísimas deplorables- y digo los mejores, sobre todo, porque son capaces de superar las pruebas que en esta mala malísima sociedad se les impone (exámenes, portarse bien, ser políticamente correctos, no joder demasiado a los demás, o al menos sin que se vea demasiado, etc, etc,) las superan con creces. Estoy seguro que si estuviesen en otra sociedad -por ejemplo en medio de la selva amazónica, o en la Luna, o con marcianos- las superarían igual, pues son personas con fuerza interior, que se automotivan, que desean SUPERARSE, y por lo tanto daría lo mismo que tuviesen que aprender para sobrevivir perfectamente en uno u otro entorno, ellos lo superarían con creces.

Pero igual que ahi está lo bueno, también está el peligro, el riesgo, de que asuman como propio un criterio podre, putrefacto de una parte importante del ambiente en que viven, y que además le es premiado como éxito y tiene los parabientes de todos los soplapollas burros de solemnidad, pelotas y personas que perideron su dignidad y sus conocimientos y honradez humana -con sus miserias, recelos, envidias, vaguería, acomodarse a las situaciones injustas y mirar para otro lado,  y otro sinfín de características negativas- que suelen ser sus profesores (tanto en la escuela de parvulitos, de educacion infantil, de ESO, de ingeniería, de medicina, de notarios o arquitectos, pedagogos, psicólogos, enfermeros, ajedrecistas o trovadores) y que si no son jóvenes advertidos de que no tienen que tomar como ejemplo de comportamiento y de objetivos los que le presentan ese cúmulo de mentecatos inútiles que les dan clases a diario (incluido en muchos casos sus padres, tan ruines y tan desorientados y acomodados a esta putrefacta sociedad que, precisamente por ser los padres de los jóvenes les hacen mucho más daño, inconsciente, pero daño dañísimo, porque además esos jóvenes no se esperan nunca que el daño venga de sus seres más queridos, sus padres). Sin embargo esos jóvenes sobresalientes deben saber que tanto sus padres como los padres de cualuqier hijo del mundo son personas y como tales se equivocan, son tozudos, cabezotas, intolerantes a veces y también egoistas, a veces malos bichos, otras incautos, cretinos, necios, a veces listillos de más, etc, etc.

Bueno, sigo después que les voy a hacer el desayuno a los niños y a mi chica, ya que estoy levantado y con ánimo de no hacer nada positivo para esta sociedad corrupta (la verdad, tampoco tengo ganas de hcer nada por ninguna otra sociedad). De hecho yo soy uno de esos padres -como millones de padres- que estamos derrotados por el sistema, vencidos. Sin embargo, yo todavía no estoy destrozado y además me lo estoy tomando incluso con alegría, porque a mi siempre me encantó aprender cosas y estoy aprovechando esta oportunidad que la vida me da para aprender. ¡Qué riqueza! APRENDER. Pero bueno, hay que aprender, contrastar y luego poner en práctica. FILOSOFÍA, tranquilidad, resignación, sabiduría en suma.

Cuando pueda, sigo.



1 comentario:

Unknown dijo...

Papi! Enhorabuena por tu esfuerzo, mucho ánimo! Me gusta mucho leer tus "rollazos", me hace pensar que estás aquí conmigo. Jóvenes (tú y yo incluídos) al poder! Un beso!