Ayer a la noche al acostarme pesé 74,6, justo 1,5 kilos más que al levantarme. Ello, creo que fue sobre todo porque al medio día tomé un buen plato de lasagna y las 2 orejas que me habían quedado sin tragar el sábado. A lo largo del día comí poco, pero tampoco tenía muchas ganas de comer. Sin embargo sí tomé uno o 2 tarros de 1/2 kg de queso batido 0% y algún que otro yogures.
Tal vez la lasagna que tomé (un sólo plato pero muy, muy lleno).
Por la noche desperté en varias ocasiones para ver si mi hija de USA se conectaba al skype para acabar de comentar unas cosas de cierta urgencia. Luego finalmente quedé dormido a las 6:00 y me levanté a las 8:00. Y ahí tomé otra vez un diente de ajo masticándolo entero en la boca junto a un trocito pequeño de cáscara de limón. Realmente es super desagradable, pica muchísimo y no da ningún gusto tomarlo en ayunas. Luego tomé un vaso de agua del grifo y luego enjuagué la boca en varias ocasiones con agua de mar y, por supuesto, la tragué en todas las ocasiones.
Y seguidamente hice algo que nunca había hecho hasta hoy: DUCHARME. Sí, hasta ahora nunca antes en todos mis 48 años de vida me había duchado. Bueno, duchado en agua de mar. Sí me había bañado muchísimas veces en agua de mar, en el propio mar, pero duchado nunca.
Es una nueva sensación. Al final no me sequé, para no quitar la sal de la superficie de mi piel y me afeité desnudo mientras me secaba al aire. Bien, muy bien, como en el verano en la playa de El Bao. Me gustó mucho la experiencia. Seguramente hoy a la noche antes de acostarme vuelva a ducharme con agua de mar y tampoco me la secaré con toalla, sino al aire. Quiero ver qué cambios noto duchándome un par de veces al día con agua de mar y dejando sus gotas y sal en toda mi piel.
Mientras me afeitaba volví a meter en varias ocasiones agua de mar en la boca para seguir lavándola y tragando esos sorbos una vez que estaban suficientemente isotonizados con la saliva.
Luego fui a discutir con unos clientes y finalmente en casa, decidí al medio día añadir 2 dientes de ajos cortaditos en lonchas arriba de los filetes que me habían hecho a la plancha. Les coloqué muy bien todas las lonchitas de ajo pegadas una a la otra. Le eché salsa de tomate y unos chorritos de sal (ahora Carmen nos cocina sin sal, desde que tiré todos los paquetes de diversos tipos de sal que había en casa, pues con agua de sal, ya no se precisa sal sólida ¿o no?)
¡Qué diferencia tan grandísima y agradable el tomar los trocitos de ajo en lonchas, a diferencia de masticar los dientes de ajo entereso en ayunas y acompañados de un trozo de monda de limón!. Esto sí que es vida!.
Luego tomé 4 ó 5 yogures y una infusión con té verde, cola de caballo y gotas de alcachofa. Y finalmente un par de caramelos riccola y varios traguitos pequeños de agua con sal (que utilizaba primero para lavar la boca y luego la tragaba directamente, ya isotonizada)
Muy bien. Estoy dejando como un poco en segundo plano el objetivo del 69 en la báscula. Pero sólo aparentemente, pues no lo pierdo de mi mente, al igual que ahora lo acompaño con tratar de preparar una línea de productos naturales basados en agua de mar, por eso de enredar algo (como siempre me gusta hacer). Seguramente trataré de hacer también alguna crema "antiedad" (bueno, eso de "antiedad", como todos sabemos es por ahora únicamente un recurso comercial para vender a incautos-as cremas a un precio exorbitante, cremas que por cierto, uno con una receta, puede hacer más o menos con un coste 20 ó 30 veces menor). Pues eso, que según tenga un poco de más tiempo libre, a hacer alguna de esas cremas y a utilizarlas como si yo fuese una adolescente que quiere estar guapa (a veces con horribles resultados) para sus novietes.
Estoy ansioso por empezar a usar esos productos super baratísimos y, además naturales, que en un mes o menos espero preparar, con la ayuda de mis hijos -para que se vayan metiendo en el mundo de la innovación y desarrollo de productos, aunque esto sea una mera tontería o juego- Pero si puedo, los prepararemos bien, de manera muy estética como si fuese para comercializarlos.
Ya veremos como va la cosa, porque tiene que ser cuando mis hijos tampoco estén muy atareados con exámentes, ni con deberes, ni con novietes o similares.
Mañana a la mañana a ver si peso 72,2. Veremos.
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