Ayer al medio día comí todo proteinas. También tomé un trocito muy pequeño de turrón blando y luego varias veces leche-agua-cacao.
Se me olvidaba decir que el 31 de diciembre no anduve nada y ayer a la noche anduve como 2 ó 3 Km pero de manera relajada.
Ayer a la noche me acosté pesando 73,6 Kg y hoy a la mañana pesando 72,5 kg.
Comencé bien el día desayunando agua-leche-cacao-sacarina y bastante pan blanco y también integral. Cerca del medio día tomé casi un bolsita de almendras saladas y luego. Luego, lo peor: fui con mis hijos y mi mujer a un bufette libre de comida italiana. Pan comí muy poco, pero pastas y postres, ¡a reventar!, y nunca mejor dicho, que salí de allí con el estómago hecho polvo. En la comida mi mujer y yo tomamos una botella de 3/4 de vino, pero después de salir, me tomé casi 2 litros de agua (con gas) y un poco más tarde un bote de coca cola zero. Estaba hecho polvo. No recuerdo sentirme tan lleno en años, remontándome a cuando con unos amigos fuimos a comer a Cuntis a casa de otro amigo un super cocido, que ese debió ser el día que más tragué de mi toda mi vida. Pues hoy fue un poco menos, pero parecido. Estos 2 fueron los días que más comí. Bueno en el resto del dia no tuve ninguna gana de meter nada en el cuerpo, salvo beber. Ahora son las 21:12 e imagino que me acostaré sin comer nada más.
Imagino que mañana cuando me levante pesaré 75 kilos o cerquita de ellos, en caso de que no los supere. Sin embargo, el viernes a la mañana espero estar por debajo de los 74, porque el sábado a la noche cenaremos en casa de mi madre con unos amigos y será otra cena con muchas calorías (y lo peor es que es a la cena, que si fuese al medio día, no sería tan malo). Luego el día de Reyes, comeremos en casa de mi padre y volveré a pasarme. Así que el lunes después de Reyes, si estoy en 75 kilos sería casi un milagro y en cuyo caso, al final de la siguiente semana, sería bastante fácil ponerme en los 73 kilos, o incluso en 72,5. Pero bueno, todo se andará.
Hoy hablé con el padre de un compañero de fútbol de mi hijo y hablamos de los abusos que ciertas personas, valiéndose de los momentos bajos de otras personas, se aprovechan de éstas para robarles sus pertenencias más preciadas: la voluntad, la conciencia, sus amigos y sus esperanzas, para dominarlos, dirigirlos a otras esperanzas extrañas, eliminando sus amigos (o pareja, o incluso hijos) y, en suma, sometiéndolos a las directrices de una persona con muy pocos escrúpulos que para satisfacer su ego no duda en desgraciar al débil y a quienes lo quieren.
Estoy hablando de personas con cierta inteligencia depredadora emocional -posiblemente escasa o muy limitada capacidad intelectiva, con complejos no superados y con una avidez y rapiña extrema para aprovecharse de las circunstancias que rodean al cervatillo hundido, hecho polvo, deprimido, para atraparlo con sus garras (disfrazadas de lazos de compañerismo, afectividad, y entendimiento) y dando a entender que ese cervatillo tiene a ese lobo -disfrazado de santo o santa- para todo lo que precise. El cervatillo al estar deprimido y desorientado, por haberle fallado su amigo, su novia o novio, marido o mujer, padre, cuñado o la tía-abuela en la que confiaba totalmente ( tal vez el banco, el restaurante al que iba todos los días o cualquier otra persona en la que tenía depositada toda su confianza ) aparece como una presa muy fácil para ese depredador (y sus adláteres) que apresuradamente se precipitarán sobre el objetivo para separarlo de sus padres, su marido o mujer e incluso sus hijos, para crear o fortalecer lazos de dependencia de ese cervatillo para con los lobos feroces y, de una manera muy especial con el jefe de la manada, al que todos temen y apoyan para no verse apartados del grupo.
Así pasó hace muy poco tiempo a una persona que cayó mentalmente en las garras de hienas que con apariencia de muy religiosas (católicas a más señas) lograron que su mente y su espíritu abandone a quienes le quieren y se arroje de manera ciega e inocente en quienes piensa de corazón que le harán un bien y que le apoyan y quieren, cuando no es así: lo que buscan es hacerla totalmente dependiente del grupo, que por religioso que sea su comportamiento no deja de ser una secta peligrosísima como todas las sectas: monjas de clausura cuyas reglas impiden incluso que las chiquillas (en este caso una niña de 21 años) puedan volver a ver a sus padres nunca más en toda su vida (y sus padres tampoco las podrán ver) y además que irán descalzas toda la vida, viviendo de la limosna y sometiéndose mental y físicamente a unas reglas trasnochadas y diabólicas cuando se aplican a una persona carente todavía de un criterio sólido para afrontar el resto de su vida.
Por supuesto sería distinto que una persona adulta, en sus cabales, estando bien física y psíquicamente decida libremente formar parte de un grupo que adora a un dios o a un becerro, que anda descalza y que se obliga a no ver a nadie en el resto de su vida, o que se mete cuchilladas todas las mañanas en la barriga o que anda patas arriba y obedece totalmente a la jefecilla o jefecillo de turno, que con el pretexto de que se está adorando a Dios, realmente a quien se está obedeciendo ciegamente es a la jefecilla que asumió como propias semejantes reglas perniciosas para la libertad de cada uno).
Pero eso es una elección como cualquier otra (yo, si no necesito venderme o si no estoy hundido emocionalmente o de cualquier otra manera, puedo ser un tío raro y elegir ser esclavo, lo cual si lo elijo por propia voluntad, pues nada, no pasa nada). Es una elección totalmente válida y respetable cuando no esclavice a otros valiéndose de estar en una posición de superioridad física, mental, económica o de cualquier otra cosa. Yo pongo en el mismo plano a los tratantes de blancas o blancos, negros o amarillos, que a los jefecillos de sectas que pululan a sus anchas (farsantes en su mayor parte, salvo algunos grupos, como los de las monjas de clausura, que en su mayor parte se lo creen íntegramente, pero no dejan de ser diabólicas si aprovechándose de su superioridad mental y espiritual, en este caso, cazan a una persona inexperta y sin un criterio sólido con respecto a lo que debería ser su futura vida).
Quien aprovecha el momento de debilidad de otro para aconsejar y atraer a su lado, ofreciéndole apoyo, ayuda, consuelo con el fin taimado de separarlo de quien le quiere y hacerlo deudor de un favor que nunca fue tal sino un anzuelo manejado por persona taimada y maliciosa no es persona, es demonio. Ojo, que no digo que las personas que renunciando a los placeres terrenales sean el demonio: sólo las que renunciando ellas o ellos se aprovechan de los débiles para integrarlos en un sufrimiento o en una dependencia que, si no fueran engañados y manipulados, nunca la aceptarían, ni tampoco digo que las personas que sin renunciar a ningún placer se constituyen en líderes de un grupo de personas solventes tanto psíquica como en algunos casos económicamente, que por la razón que sea deciden hacer grupo con ese líder y aceptar sus indicaciones, sugerencias o incluso órdenes sean demonios.
Quien es el demonio es quien haciendo algún favorcillo emocional, económico o de cualquier otra clase lo utiliza como cebo para obtener la dependencia emocional y sin fisuras de quien recibe las supuestas ayudas materiales o inmateriales y que nunca imaginó que con su aceptación ya estaba cazada su mente, su conciencia: había vendido su voluntad al demonio. Estaba en la secta. Secta de la que no podrá salir, como el pescado que picó el anzuelo. Luego sólo irá a la cazuela.
Yo siempre dije y lo mantengo, que tener fe es un tesoro. La persona religiosa y que tiene fe es rica. Yo no tengo fe, pero quien en nombre de esa fe esclaviza mental o físicamente a otro aprovechándose de su necesidad, sí que es un depredador emocional, un esclavista, un demonio.
2 comentarios:
Papi, conozco a esa niña de 21 años? Cómo puede alguien meterse a monja de clausura? O sea, no lo entiendo. Esta chica fue porque la captaron, pero seguro que hay gente que se mete por decisión propia, no? Cómo?
No, reina, no la conoces. La conocen unos chicos amigos nuestros. Y claro que hay gente que se mete por decisión propia madurada y sin sentirse obligado física ni psicológicamente, sino simplemente porque después de meditarlo mucho, hacen una elección y deciden contribuir a mejorar un poquito este mundo de la manera que ellos se sentirán mejor como humanos que son, como creyentes, o como lo que sea. Si es una decisión meditada por una persona con un criterio propio matizado con sus conocimientos y experiencias, pero nunca obligado por unas circunstancias coyunturales adversas, hay que darles la enhorabuena, respetarlas y admirarlas por su valentía y entrega. Si es por otras razones destintas habría que intentar desintoxicarlas como si hubiesen sido captadas por un camello para consumir droga o como si hubiesen sido captadas por cualquier otro depredador de voluntades
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