martes, 15 de enero de 2013

74,6 Kg (15-ENE) BUFETTE LIBRE

74,6. Se ve que hay algunas dietas que funcionan fenomenal, tal como la de buffete libre:

Ayer, que podía ser un día de seguir la dieta del ayuno, o en todo caso tomar el plato del día en un restaurante mexicano, no fue nada de eso, sino que fui a un chino: pero de buffet libre. 


Sin embargo, y gracias a que me controlé después de la comida del medio día y no comí nada, salvo una infusión y beber mucha agua, hoy a la mañana he crecido muchísimo menos de lo que correspondería por la comilona bestial que me di al medio día:

Tropecientos platos de ternera con salsa de ostras, ternera con salsa de almendras, ternera con bambú y setas chinas, pollo con los mismos variantes que la ternera, arroz de 3, 4 y 5 delicias, incluso churrasco chino (era muy negro, tal vez de pastor alemán o algo así, pero que estaba muy bueno), gambas a la gabardina, croquetas de cangrejo, langostinos cocidos, diversos fritos, bueno que salvo los platos que tenían espaguettis, comí de todo y todo lo que me eché en el plato, con la excepción del cerdo agridulce que no me gustó y lo dejé al igual que una sopa de alas de sabe Dios qué, que picaba a rayos y también la dejé. El resto, todo al estómago. 

Por si tenía duda de que a lo peor me estaba volviendo anoréxico, no me queda ninguna duda al  respecto de que no, y sobre todo después de tomar los postres: 3 flanes + 2 gelatinas + 1 yogur + 1 tazón de fruta troceada en su jugo. Ah, también dejé el pan chino que estaba super aceitoso, pero también tomé un rollazo de primavera y alguna otra cosa más que se me olvidó. Pero no bebí nada de alcohol ni bebidas azucaradas y al café le eché sacarina. 

Osea, que ayer no seguí la dieta del ayuno, sino que seguí la otra dieta que de vez en cuando sigo y que es la de “COMER A REVENTAR, PERO BEBER SÓLO AGUA Y EL CAFÉ CON SACARINA”. Aunque no lo parezca, también es una dieta, y que a lo largo de mis meses de adelgazamiento contribuyó a mantener mi moral alta y a permitirme hacer esfuerzos discretos (discretos no por ser pequeños, sino por no ser contínuos, pues  unas veces me esfuerzo y otras no, pero siempre a lo bestia –nada de discreción en el sentido de timidez o prudencia-).

Es necesario, bajo mi punto de vista, de vez en cuando hacer lo que uno quiere culinariamente, pero limitándose en algo (por ejemplo a mi me apetecía tomar vino y no lo tomé –aunque algo ayudó su precio- y también me apetecía tomar una cocacola al final pero también me privé de ella (y ahora me doy cuenta que la pude haber pedido 0% y en ese momento no me di cuenta). 

Bueno, que el caso es no olvidar –aun comiendo un día al medio día a reventar- que se está siguiendo una dieta y que eso sólo fue un recreo en que se hizo el animal, pero luego y de inmediato hay que volver a portarse bien. Es decir: al igual que ayer no comí nada en e lresto del día, hoy debería hacer la dieta del ayuno que consiste en no comer nada en el resto del día pero no sé si lo haré así.

Ayer, y con respecto al ejercicio, obviamente hice un considerable ejercicio que consistió, tan pronto llegué al piso del Arenal, en subir hasta la cama, dejarme caer en ella, poner el teléfono en silencio y meditar hasta conciliar un sueño en el que me esforcé todo lo que pude para soñar con que estaba haciendo gimnasia, por si ayudaba un poco para la dieta. Se ve que mucho mucho no ayudó.

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