Ayer me acosté a las 11:00 pesando 83,1 kgs ( y eso que sólo
comí proteínas de la dieta Dukan y tambén coca cola 0%), pro creo que la razón
fue que cené un montón: había comprado por la mañana con los niños salmón
ahumado, langostinos, cien ó ciento y pico yogures, chipirones, pota, carne de
ternera y varias cintas de churrasco, etc, etc., ah y también percebes (sólo
100 grs). Y a la cena no es que haya comido todo eso, pero el salmón (200 grs)
más los langostinos (un kg) más varios yogures me los comí yo sólo. Creo que
tal vez pequé algo de gula. Máxime teniendo en cuenta que al medio día (las
16:00 aproximadamente) comí una buena cantidad de chipirones a la plancha y 4 ó
5 yogures.
Sin embargo, estuve recortando fotos para meter en internet
para que las vea mi hija viajera y me quedé dormido tarde, por lo que volví a
pesarme en 2 ocasiones para ver cómo evolucionaba a lo largo de la noche, y
resultó:
A las 23:00 (como dije) los 83,1 kgs.
A la 1:00, 82,5 kgs
A las 5:00, 81,8 kgs.
Y ahora al levantarme 81,4 kgs.
No está mal, porque además de comer mayoritariramente
proteínas durante la fase de ataque de Dukan, tampoco, creo yo, se debe comer
en plan trituradora (las proteínas también suponen kilocalorías y si haciendo
un esfuerzo se es capaz de ingerir más kilocalorías de las que se gastan,
obviamente se engorda). En otro momento desarrollaré por qué la dieta Dukan,
como absolutamente cualquier otra se basan finalmente en que se meten menos
calorías que las que se gastan (eso sí, eligiendo alimentos para no dar
sensación de estar prisioneros de una dieta dictatorial que lo único que
queremos es huir de ella cuanto antes)
En la entrada de ayer se me olvidó contar, relacionado con
el vestuario, otra primeriza experiencia con la ropa que guardo en mi armario
de Vigo: seleccioné por primera vez ropa, probándomela previamente y poniendo
toda la que me quedaba grande en 3 perchas (lo de doblar y colocar en una caja
creo que no se me da bien y de todas formas no quise experimetarlo) y el resto
en perchas separadas.
Pues bien: me encontré con un montón de ropa que me quedaba
enorme: tenía camisas y niquis de tallas con el número 7 y 6, que absolutamente
todas ellas en estos momentos me quedan enormes. Además tenía tallas de la 5
que la mayor parte me quedan muy grandes (hubo algunas que aunque grandes, creo
que todavía las puedo poner). Y es muy curioso: nunca antes me sentí, por
decirlo de alguna manera etendible, con cierta coquetería, buscando “ropa que
me quede bien” a la nueva forma de mi cuerpo. Nunca en mi vida antes (tal vez
de chavar, pero no me acuerdo) busqué y seleccioné en el armario qué me quedaba
bien y qué no.
Sin embargo, gracias a sentirme muchísimo mejor con mi
actual distribución de huesos, músuculos y grasas, probé absolutamente toda la
ropa y me miré al espejo (de hecho hasta probé los calzoncillos, aunque eso sí,
no los probé todos, pues al ver que eran elásticos y que me servían los
primeros que a mí me parecían más grandes ya no probé el resto y los di todos
por buenos. Di tú, que hasta hace poco, todos me apretaban y ahora de los
antiguos no me aprieta ninguno aunque todos se me aguantan sin caer, y los
nuevos ya los había comprado en el outlet de Tuy hace cosa de un mes y ya eran
más pequeños.
Tampoco probé los calcetines, aunque por primera vez compré
calcetines tobilleros (una docena), para ir más coqueto cuando llevo tenis.
En fin, que llevo varios días con experiencias todas ellas
nuevas, jamás experimentadas antes.
Y, con el vestuario, me quedé asombrado que tenía pantalones
de la talla 56, que ahora mismo me quedan enormísimos: me quedé asombradísimo y
todo ello reforzó mi deseo de no volver a engordar nunca más (ya veremos qué
difícil es ese asunto y si lo consigo). Y probando, incluso el pantalón vaquero
que había comprado de la talla 44 haceapenas un mes, me queda grande, y mucho
más los de la talla 46 que, precavido compré hace mes y medio. De hecho, quepo
en uno de la talla 40 (eso sí, me queda bastante ceñiñdo, pero un día de estos
lo voy a poner, al menos cuando venga mi mujer de Coruña, que quiero darle una
sorpresa de muerte (sobre todo si ella después no cabe en mis pantalones o, al
menos, si también le quedan bien, como para poder compartirlos: sería la
repera)
Hoy tengo pensado tomar el desayuno de siempre, comer el
resto de pota y chipirones , los percebes y quedarme en un máximo de 6 yogures
en todo el día y a partir de las 21:00 de la noche no voy a comer nada, salvo
el nescafé (haya comido antes mucho o poco) y a ver qué pasa mañana.
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