81,4 kg 21-AG (8:00)
Ayer a la noche al acostarme (00:30) pesaba 82,8 kgs. Hoy a
la mañana 1,4 kgs menos: INCREIBLE.
Bueno, ayer, comer no comí gran variedad de cosas, salvo el
desayuno de siempre y que me bebí una botella de 2 litros de Coca cola 0%: íba
con mis hijos para Vigo y salimos a eso de las 11:00 de la mañana y llegamos a
las 22:30. Fue el récord de tiempo para ir de Coruña a Vigo (di tú que fuimos
por la carretera, y parando en varios sitios: primero en Carrefour en Coruña,
luego en el centro de saldos de El Corte Inglés en Tabeaio, después Carral (un
Familia para comprar la coca cola grande), más tarde en Smóy en Santiago
(helados de yogur) y la Catedral y, finalmente Vigo)
Llegué a un acuerdo con mis hijos para ir a Vigo por la
carretera y marcharnos ya por la mañana a cambio de tomar unas hamburguesas en
Santiago y un helado de yogur para los 2 (smoy). A lo largo del viaje hubo
distintas negociaciones y finalmente no se tomaron hamburguesas (sino unos
bocadillos) y en vez de un smoy para los 2, uno para cada uno.
Lo que yo comí fue un poco mezcla, porque compré ½ kg de
palitos de cangrejos en el super, junto con 6 tarros de ½ kg de queso fresco
batido 0% y la coca cola (además de los bocatas y bebida para mis hijos).
A lo largo del viaje me tomé obviamente los palitos de
cangrejo y 2 de las 6 tarrinas (otra me la tomé al llegar a Vigo). Hambre, no
pasé ninguna (y sed tampoco). Tal vez no comí muy variado pero es conforme a la
dieta de sólo proteínas de Dukan al 100%.
En los saldos de El Corte Inglés he disfrutado de una
experiencia primeriza en toda mi vida: probarme (eligiendo tallas ) un montón
de camisas, jerséis e incluso pantalones: llegué a probar pantalones de la
talla 38 (no me quedaban muy flojos que digamos), cuando hace 3 meses usaba una
54 e incluso 56. Y finalmente, de pantalones, pensando que uno era la talla 42,
lo compré y era la 40, pero me queda fenomenal (un poquitillo apretado, pero
colocando bien el jersey o la camiseta apenas noto las lorzas que todavía me
regosan por la cintura. Vamos, que me ví como un modelo de Yves Saint Laurent o
Yo Donna.
Estuvieron mis hijos con una paciencia infinita buscando
tallas para mí durante horas: primero (optimista de mí) les decía que buscasen
una talla más pequeña, luego iba al probador con 5 ó 6 prendas y volvía para
decirles que buscasen otra un número mayor. En descargo debo decir que me
faltaba algo de experiencia en eso de las tallas, de hecho en la primera tanda,
que veía ropa que ponía por ejemplo M-3, L-4 ó XL-5, yo no tenía ni idea que XL
era igual a la talla 5 ó, sino que (ingeniero que soy) creí que de la talla XL
en TAbeaio tenía al menos 5 números distintos: XL-1, XL-2,X L-3, XL-4 y XL-5
(vamos que esa ropa, sabiendo elegir la talla tenía que quedar como un guante
de cirujano por lo menos). Y claro, así mareé inicialmente a mis hijos hasta
que pasaron olímpicamente de mí.
Tardé en darme cuenta del fallo de concepto, pero así que
conocí eso, hice numerosísimos viajes al probador de manera bastante más
directa y compré un montón de jerseys, chalecos y camisas todos de la talla L
(y por supuesto con el nº 4), y además ese pantalón vaquero moderno muy
ajustado y muy desgastado (vamos ¡gual que los que yo tengo para hacer el
churrasco pero casi 6 tallas menos).
Me sentí, probando ropa para personas casi delgadas,
encantado, y disfruté interiormente como nunca lo había hecho comprando ropa
(bueno, también estuve encantado porque los precios de todo lo que elegí, salvo
3 camisas eran la quinta parte de lo que tenían marcado, por lo que a mi
entender estaba haciendo un negocio bárbaro). Más tarde y después de pagar, me
di cuenta que realmente quien hacía un negocio bárbaro era el Corte Inglés
(antes con los precios tan altísimos y ahora con lo que seguramente algo
todavía le seguirá ganando).
No hay comentarios:
Publicar un comentario